Intereses contrapuestos

Intereses contrapuestos

Que Pedro Sánchez y Albert Rivera tienen intereses contrapuestos es más que evidente, aunque ambos están de acuerdo en lo fundamental: que difícilmente el PP puede continuar gobernando después de que la Justicia haya condenado en firme a Luis Barcenas y otros excargos del PP, amén de conceder escasa credibilidad a cuanto dijo Mariano Rajoy en su comparecencia ante el tribunal del caso Gürtel.

Rivera reclama que se celebren elecciones generales ya, mientras que Pedro Sánchez se ha decantado por presentar una moción de censura. Yo diría que ambos aciertan. Sin duda, el PSOE no podía permanecer impasible ante una situación política como la originada por la sentencia del caso Gürtel y por tanto la presentación de la moción de censura es más que pertinente, y Rivera tiene razón también al exigir que cuanto antes se celebren elecciones y seamos los ciudadanos los que decidamos sobre el devenir político de nuestro país.

La cuestión que separa a Sánchez y a Rivera es el tiempo. Pedro Sánchez ansía gobernar hasta agotar la legislatura y su plan es hacerlo llevando a cabo una "agenda social", lo que sin duda le colocaría en una situación de ventaja cuando disolviera las cámaras para ir a las urnas. Mientras que Albert Rivera quiere que las elecciones sean inmediatamente porque las encuestas le son favorables, amén de que si Sánchez ejerce de presidente durante unos meses y lo hace bien entonces se mermarían sus posibilidades de ganar las elecciones y convertirse en presidente de Gobierno.

En realidad, tanto Pedro Sánchez como Albert Rivera quieren lo mismo, que se vaya Mariano Rajoy, que sus partidos desplacen al PP, y llegar a la Moncloa.

De ahí que Rivera venga proponiendo al PSOE que para apoyar su moción de censura Sánchez tienen que fijar fecha y hora para convocar elecciones y estas no pueden ser más tarde de tres meses, y Pedro Sánchez se resista a comprometerse a convocar elecciones de inmediato porque lo que él necesita es tiempo para consolidarse.

En realidad, ambos quieren lo mismo, ser presidente de Gobierno y se lo están jugando en esta embestida. La solución el viernes.