¡Qué pasada!

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e parece tan sorprendente como inapropiado que en el Parlamento Europeo se haya recibido a Mark Zuckerberg como si fuera un jefe de Estado.

¿A qué viene esa actitud genuflexa con Zuckerberg? Además si Zuckerberg acudió al Parlamento Europeo fue a dar explicaciones por la fuga de millones de datos de los usuarios de Facebook. Es decir su empresa, que garantizaba la privacidad de los usuarios de Facebook en realidad no tenía ningún mecanismo de protección de esa privacidad puesto que esos datos estaban al alcance de cualquiera, y eso ha quedado patente puesto que ha habido otras empresas del sector que han hecho uso de esos datos en campañas como la del Brexit o la de Donald Trump para convertirse en presidente de los Estados Unidos. La responsabilidad de Zuckerberg es extraordinaria pero él se limita a ir a de un sitio a otro con cara seria y corbata pidiendo disculpas como si eso bastara. Pero sí, es evidente que basta, puesto que en el Senado de Estados Unidos apenas le rechistaron y en la Eurocámara le han recibido como a un jefe de Estado en vez de ponerle colorado por su mala praxis empresarial. Y es que durante meses hemos leído y escuchado en los medios de comunicación norteamericanos y europeos que Donald Trump ganó las elecciones a las interferencias de Rusia en la red. También que Rusia tuvo que ver con el Brexit. En realidad no hay acontecimiento en que no se señale la larga mano del Kremlin.

O sea que se ha vuelto a poner de moda aquello de: ¡Cuidado que vienen los rusos! Puede que Rusia interfiriera en las elecciones norteamericanas, y puede que hiciera lo mismo en el Brexit, pero la realidad comprobable y palpable es que en estos dos acontecimientos quien ha tenido un papel sustancial más que Putin ha sido Mark Zuckerberg, cuya empresa hizo posible que los datos de sus usuarios fueran utilizados por una empresa británica, Cambridge Analítica. De manera que resulta incomprensible que a Mark Zuckerberg le hagan la "ola" por donde quiera que va en vez de reclamarle por ese fallo tremebundo de seguridad. 

Como dirían los jóvenes de la generación de Zuckerberg ¡qué pasada!