David Gesto (Andén)

David Gesto (Andén)

El tejedor baya (Ploceus philippinus) es una singular ave del género Ploceidae que presenta características poco comunes, como su gran habilidad de emitir sonidos de diferentes frecuencias. Los machos poseen colores muy vivaces con plumas de color amarillo, ocre y negro. Una de sus características principales es la fabricación de nidos colgantes tejidos con hojas. Generalmente los ubican en árboles espinosos o en las hojas de palma y los construyen a menudo cerca o colgando sobre el agua, donde los depredadores no pueden llegar fácilmente. Una creencia popular muy extendida en la India es que el tejedor baya captura luciérnagas y las "pega" con barro en las paredes del nido para iluminar el interior por la noche.

David Gesto es un componente del Andén Primero que se asemeja mucho al tejedor baya, ya que una de sus características principales es crear y fabricar los más increíbles elementos que hacen que ese formidable grupo de amigos despierten año tras año la curiosidad y atención de los ourensanos en nuestros populares carnavales. David Gesto con David Cortón, Piñeiro, Moure, Julio, Jaime, Javier, Lino, José Ramón y Oscar son las cabezas visibles de un especial club de amigos a los que además de la amistad les une una enorme pasión por el ferrocarril, los carnavales y, al igual que el tejedor baya, todo lo que se relacione con la construcción de diversos objetos vintage con los que decoran de forma esplendida su nido, ubicado allí al lado, justo al lado, de las vías de nuestra entrañable Estación Empalme.

El ambiente del Andén Primero no es para contarlo, es para vivirlo. Allí y durante las tardes, ese grupo de amigos se suelen reunir según su tiempo libre (algunos jubilados) y en un clima de libertad y amistad absoluta cada uno, realizan la tarea que previamente han elegido, trabajo en su taller vintage, construcción de elementos para su carnaval, cocina o tapeo, organización de cenas para sus socios-amigos, actividades musicales, etc.

La primera vez que accedí al Andén no me lo creía; me parecía imposible que aún existieran este tipo de buenas personas que de forma totalmente desinteresada son capaces de aglutinar un numero de socios y buenos amigos solo por el hecho de compartir alegría, amistad y sana camaradería. 

A David Gesto y a sus compañeros es fácil verles con un soplete construyendo una rueda de carro, o con una sierra y cartón piedra imitando un tronco de árbol, o pintando y decorando al detalle las más originales imitaciones que reflejan el mérito del creativo bricolaje de los chicos del Andén.

Casi todos los meses organizan una cena monográfica: Callicidio, Lampreacidio, Cocicillo, etc., en la cual todos se reparten tareas como cocinar, servir.. y siempre a escote pericote, y al finalizar la misma, se entonan los mas diversos cantares en los que no puede faltar al final el “Prís se encende”, una especie de canto mezcla de sindicalismo-revolucionario-reivindicativo en el que a mí me recuerdan a aquellos históricos grupos de mineros asturianos en la película “Pídele cuentas al Rey”, donde Fidel, un minero asturiano, tras el cierre de la mina en la que trabaja, decide echarse la familia a cuestas e ir caminando hasta Madrid para exigirle al Rey el cumplimiento de uno de los principales derechos que la Constitución reconoce a los españoles: el derecho a un trabajo digno.

David Gesto, Cortón, Piñeiro, Moure, Julio, Jaime, Javier, Lino, José Ramón y Oscar son profesionales diversos, algunos en activo y otros jubilados; no son mineros ni están en el paro, pero cuando al cierre de estas familiares veladas cantan todos juntos “París se encende” (Se apaga París) a mí me emocionan, porque sus reivindicaciones son de amistad para todos, de sana alegría y sobre todo reflejan la sencillez de los chicos del Andén, personas que se hacen querer por todos los que tenemos la suerte de disfrutarlos. “París se encende”, oh, la, la!