El averío de Podemos

El averío de Podemos

Más que un gallinero Podemos es un averío con dos gallos principales, Pablo Manuel Iglesias e Íñigo Errejón, situación que aprovecha la vicepresidenta del Gobierno cuando les recomienda que vengan “consensuados de casa” antes de presentar en el Parlamento ideas discrepantes sobre una posible reforma de la Constitución. Sáenz de Santamaría ahondaba así en las diferencias entre los dos jefes más visibles del pluripartido, un averío con gallos que pelean por dominar sus alborotados y distintos gallineros. Creen que esa suma de aves de corral podrá dominar España, una hacienda con toda clase de animales, incluidos ovinos caprinos y porcinos.

La teoría del gallinero en toda organización humana, militar o civil, fue sintetizada en el siglo IV A.C. por Sun Tzu en “Arte de la guerra de Sun Zi”, y es tan sencilla que a los politólogos les disgusta reconocer que basan todas sus teorías en un saber agropecuario: nunca puede haber dos gallos dominando un gallinero alborotado; y cuando no hay un gran macho, una gallina adopta su rol. 

El vistoso averío de Podemos está contra el axioma del sabio chino: es imposible unir permanentemente varios gallineros, cada uno con sus gallos y gallinas que rivalizan por el poder sobre los demás. Los gallos y gallinas jefes acabarán atacándose con sus cuchillas en los espolones, matándose en espectaculares peleas sangrientas. Para evitarlas, Iglesias Turrión, el supuesto gallo macho alfa, se ha sometido provisionalmente a las aves territoriales que imitan a los nacionalismos y se alían con los independentismos. Así, por ejemplo, la gallina andaluza no quiere ser menos que el gallo catalán y un gallo argentino nacionalizado español propone la semiindependencia de Aragón, región que es una de las bases de España: kikirikí, cacarea uno, y responden kokorokó, karakaká…