Dosieres que nos gobiernan

Dosieres que nos gobiernan

Quienes gobiernan en las democracias tienen poder sobre sus gobernados, pero a su vez están sometidos a controles anónimos que pueden destruir su honorabilidad y futuro.

En España, pero también en el resto del mundo, aparecen con creciente frecuencia dosieres y datos sobre políticos a los que se anula sin que llegue a saberse quién facilitó los datos para que hacerlo.

Es el caso de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, que aspiró a liderar el PP antes de que apareciera en la carrera Pablo Casado, y que vio cómo la devastaban al divulgarse un vídeo de seguridad grabado tras sustraer de un supermercado en 2011 unos cosméticos valorados en 40 euros.

¿Cómo sería el PP ahora con una Cifuentes orgullosa de su gestión y de la prosperidad de su Comunidad si en ausencia del vídeo hubiera decidido competir por la presidencia de su partido?

Los dosieres pueden aparecer en cualquier momento e incluso desaparecer. Pablo Casado jura que hizo un Master sobre función pública cuya credibilidad se investiga ahora.

Porque hay varios Master similares fraudulentos, posiblemente también uno de la misma Cifuentes, pero podría ser que alguien con acceso a los ordenadores y archivos de la universidad Rey Juan Carlos hubiera eliminado los soportes que acreditarían sus estudios. O no.

“En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el ardor/ con que el teclado se mira”, que diría hoy Ramón de Campoamor, refiriéndose en la Restauración a los colores con los que ven la misma cosa las distintas facciones políticas.

Hoy hasta Donald Trump está sometido a dosieres, algunos relacionándolo con prostitutas, aunque él salva su presidencia porque tiene pocos escrúpulos, pero sobre todo más poder que el resto de los mortales.