Amarillos

Los medios de comunicación tienen una función social indudable, la de advertir a los lectores de riesgos, problemas, y de la situación política de aquellos países a los que, como turistas, quieren dirigirse para pasar unos días. Hay periódicos, los amarillos, que se pasan en esa utilidad sin que se sepa muy bien cuál es su interés a no ser que sea la de armar lio, generar inquietud, montar una polémica ficticia y dar que hablar. Los tabloides británicos se acaban de inventar la posibilidad de una megaerupción del Teide, sin ninguna base científica. En su empeño por perjudicar siempre que pueden al sector turístico español –pese a que las Canarias es uno de los destinos preferidos de los británicos- estos periódicos no dudan en utilizar la falsedad o la tergiversación. Parece una vuelta de tuerca de su afán desprestigiador ahora que se les ha acabado el chollo de las intoxicaciones mentirosas, que tan buenos resultados les ha dado durante un tiempo.