Doble vuelta

Están los partidos políticos dándole vueltas a una reforma de la ley electoral. Unos quieren que los cambios vayan en la línea de que todos los escaños valgan los mismos votos, de tal forma que se garantice una mayor proporcionalidad. Otros, sin embargo, prefieren que, si hay modificaciones, sea para la implantación de un sistema mayoritario. Este se puede aplicar de dos formas, bien dejando gobernar al partido más votado, así, sin más, o mediante una segunda vuelta en la que participarían los dos partidos más votados. Al PP le gusta cualquiera de los dos métodos. Pero mientras que el primero le beneficiaría, si no se produce el ‘sorpasso’ de Ciudadanos, el segundo tendría para esta formación riesgos evidentes. Según el último barómetro del CIS, un 60% de los ciudadanos no votaría nunca al PP, lo que haría muy difícil que tocara poder. Es la misma causa por la que del Frente Nacional francés tiene muy difícil llegar al Eliseo.