Medallas de pega

Este año Madrid intentó concederle la Medalla de la Comunidad, su condecoración digamos más relevante, a Emilio Lledó, filósofo, escritor y profesor de prestigio con una larga trayectoria profesional. Un señor respetado por todo el mundo y en todo el mundo. Pero él la rechazó. Como la medalla en aquel momento todavía se la iba a imponer la inefable Cristina Cifuentes, Lledó dijo que nones. Que no la quería. Que él había sido profesor en la universidad durante muchos años y no aceptaba que le colgara una medalla esa señora que se pone inexistentes másters en su currículum.

Pero lo mejor vino después. Ante la negativa de Lledó, la Comunidad de Madrid hábilmente decidió darle esa medalla a Ángel Nieto, un muerto. Y otra más a Alfonso Ussía, otro muerto en este caso vivo. Claro, así no iban a poder rechazarla ninguno de los dos. Buen truco. No dudo de que Nieto "el Ángel Volador" como hermosamente lo llamó alguien una vez, se merece esa medalla y muchas más, pero el truco es el truco.

El PP no va de mal en peor, sino como indican sus siglas de peor en peor. La gaviota reidora (en Galicia la llamamos gaviota "chorona"), charrán, pardela, alcatraz, frailecillo, fragata, pingüino, cormorán o ave marina que sea de su logotipo que ya no sabemos qué es, empieza a parecerse cada vez más a un buitre. Ahí Ciudadanos tiene una oportunidad. A ver si la aprovecha. 

Los buitres tienen mala fama y a casi todo el mundo le resultan desagradables por su aspecto, pero lo cierto es que son aves majestuosas, elegantísimas en vuelo, que limpian el campo de carroña y llevan a cabo una labor imprescindible en el ecosistema.

 A mí me gustaría que me dieran una medalla, sobre todo si viene acompañada de una compensación económica importante claro, pero no me la van a dar porque yo no he hecho nunca nada reseñable. Bueeeno, vale, miento, he hecho algunas cosas reseñables pero no puedo contarlas aquí por pudor.
Esas medallas de las comunidades son un poco de pega. Siempre lo fueron. Son como medallas de la Señorita Pepis o de los Juegos Reunidos Geyper. De plastiquillo. En Cataluña o en Galicia, por ejemplo, hay tantas personas con una medalla de la comunidad que lo difícil es encontrar a alguien que no tenga una. A mí me costó, pero al final encontré a un conocido de un conocido de un conocido que no tiene ninguna. 

Ya hace años en la obra de teatro "Ubú President" Boadella incluyó una escena en la que un imaginario y enfurecido Josep Pla cruzaba el escenario abriéndose paso a patadas entre una montaña de medallas de la Generalitat que no le dejaban ni siquiera caminar. "¡Qué mierda es esta!" creo que decía Pla. Vale, estoy hablando de memoria y puede que no fuera exactamente así pero si no, era bastante parecido. 
Medallas de pega, másters de pega... la pega es lo nuestro.