El peaje de la incompetencia

El peaje de la incompetencia

La nevada de la tarde y la noche de Reyes sobre la AP-6 entre los municipios segovianos de Villacastín y San Rafael quizá no pase a la historia de la meteorología, la incompetencia de los ministros de Interior, de Fomento y del Director General de Tráfico sí; al igual que la avaricia de las empresas concesionarias de las autopistas con el consentimiento de los que elegimos para que defiendan al ciudadano, a ese al que intentan ahora echar la culpa por no ir pertrechado para circular por un vial de pago a medio centenar de kilómetros de Madrid como si tuviese que atravesar Siberia. 

Se conocía la previsión de nevadas desde hacía días, pero los paneles informativos de la autopista gestionada por Abertis no avisaron a los más de 3.000 vehículos que quedaron atrapados, algunos casi una veintena de horas, de que estaban sacando billete para pasar la noche en una ratonera helada. Y mientras el personal se las apañaba para no palmarla hasta la llegada de los efectivos de la UME y de la Guardia Civil –como siempre–, la gran preocupación del ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, en el palco del Sánchez Pizjuán era que su Sevilla perdía con el Betis. El director de la DGT, Gregorio Serrano, asegura que pasó el día dirigiendo el dispositivo en pantuflas desde el despacho de su casa sevillana porque contaba con "todos los dispositivos tecnológicos necesarios". Como para reprochar a Carles Puigdemont que quiera gobernar Cataluña desde Bruselas a golpe de teclado y teléfono. Y sobre el  paradero del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante la crisis, sólo indicó que "en el Ministerio trabajaron toda la noche". Rajoy pidió la dimisión de Magdalena Álvarez por una situación parecida en 2009. Seguimos pagando el peaje de la incompetencia.