Galicia, ya si tal otro día

Galicia, ya si tal otro día

Dijo Alberto Núñez Feijóo horas antes de que en A Coruña se celebrase un sarao constitucional con Albert Rivera y Francisco Vázquez, el exsocialista de carné –de corazón según el día– más popular, como únicos protagonistas: "Tengo la sensación de que Ciudadanos sigue sin conocer la realidad de los gallegos y probablemente obtenga muy pocos resultados". El veredicto electoral no se despejará hasta que se abran las urnas, pero conseguir que te escuchen un millar de personas en una tarde en la que llovían gatos y perros, como diría un inglés, no es una situación desdeñable por la actual capacidad de convocatoria de un nuevo comensal en la mesa de la derecha. El presidente de la Xunta, en cambio, clavó con su intuición la propuesta de Albert Rivera para Galicia. 

Durante algo más de una hora que duraron los parlamentos propinados por "el santiño y el santón", como los definió con retranca un asistente, sólo hubo tres referencias a Galicia y dos obedecieron a la cortesía: Boas tardes, A Coruña y gallego. Albert Rivera mencionó más a Alsasua que la tierra en la que actuaba y en la que precisamente no hay grandes tensiones con la Constitución. El exregidor coruñés abogó por recentralizar las competencias en educación, el líder de Ciudadanos por las de Sanidad. El primero aprovechó el tiempo, antes de que la jornada de Champions provocase la estampida del personal, para atizar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el segundo añadió leña: "Otros compañeros míos estarían aquí encantados".

Paco Vázquez pasó la tarde entretenida escuchando la prédica de Rivera sobre la Constitución, aunque otro asunto es prestarse a encabezar una candidatura sin grandes posibilidades de éxito. Galicia, ya si tal otro día.