Galicia zombi

Con el número de jubilados que acuden a una manifestación para exigir una pensión digna se puede cebar la asistencia o ponerla a dieta, dependiendo de que lado de la pancarta se obtenga el dato; con el seguimiento de la huelga de los trabajadores de Xustiza en Galicia se presupone un control escrupuloso, sobre todo porque la Administración ya ha descontado de media unos 400 euros a los que secundan el paro. Decimoquinto día laborable de huelga y estos son los datos extraídos directamente de un teletipo que reproduce  lo que cuentan a los medios: "En cuanto al seguimiento, los sindicatos lo mantienen por encima del 80 por ciento, aunque se han registrado leves descensos en relación a los primeros días. En concreto, sitúan la participación de los trabajadores en el 88% en Pontevedra; en el 81% en Santiago; en el 89% en Vigo; en el 84% en Ourense; en el 82% en Ferrol; en el 79% en A Coruña; y en el 82% en Lugo. Por su parte, la Xunta sitúa el seguimiento en este martes en el 38,78%. Fueron a la huelga 1.047 personas de un total de 2.700. Por provincias, el seguimiento en A Coruña fue del 37,82%; en Lugo, del 32,04%; en Ourense, del 40,15%; y en Pontevedra, del 45,84%".

La consellería que dirige Alfonso Rueda computa que la ausencia de 150 funcionarios fue justificada por vacaciones, asuntos particulares o días libres y 775 cumplieron los servicios mínimos que, según la Xunta, se respetaron en su totalidad. 

El baile de cifras a las que se le da publicidad envía una imagen de ñapas. Las cifras reales las computa la Consellería de Facenda para meter un tajo en la nómina superior al incremento mensual que solicitan los trabajadores. Pero ahí siguen. Según los representantes sindicales, ya se acumulan entre 8.000 y 9.000 juicios suspendidos, que supondrá un aplazamiento de uno o dos años que incrementará la lentitud que ya soporta el sistema judicial.

 La huelga también ha hecho que haya más de 1.000 defunciones sin registrar y completa sin pretenderlo la imagen de una Galicia zombi. Los deudos de los finados tendrán que esperar para iniciar los trámites de reclamación de herencias o la solicitud de las pensiones por viudez mientras el muerto continúa cobrando la jubilación sin culpa.