La suma

Llama un abogado que acostumbra a estar bien informado para comentar que el PP empieza a convencerse de que las municipales del próximo año no pintan demasiado bien en las siete grandes plazas de Galicia. Empeorar sería difícil porque sólo manda en Ourense, aunque es la única ciudad que no ha conseguido aprobar unos presupuestos durante este mandato al hacerlo ayer el gobierno de Ferrol en Común gracias al voto de calidad del alcalde, Jorge Suárez. 

A los pocos minutos envía un mensaje un colega socialista mostrando su preocupación porque ve seriamente en peligro las diputaciones de A Coruña y de Lugo por los indisumulables líos internos. Y los dos tienen razón, también para estar seriamente preocupados. 

A doce meses de los comicios, sólo Abel Caballero en la Alcaldía de Vigo y Manuel Baltar, en la Diputación de Ourense, parecen tener la silla garantizada con tal de que no rompan nada. Y Ciudadanos podría ser por primera vez bisagra en Galicia si acompaña la inercia estatal con la elección de sus candidatos.

En las últimas municipales, la suma de sensibilidades de izquierdas formaron una mayoría que permitió a las mareas y a los socialistas repartirse el poder institucional. Los primeros consiguieron irrumpir en  alcaldías como A Coruña, Santiago y Ferrol, claves para que los segundos salvaran la pérdida de votos recuperando la Diputación de A Coruña, 'asaltando' la de Pontevedra y conservando la de Lugo. La cuenta puede ser otra si Ciudadanos entra en la suma.