Rico aburrimiento

Rico aburrimiento

Cada vez que llegas para que te arregle un problema se queja de la cantidad de trabajo. Es el dueño de un despacho profesional de tamaño medio, pero le gusta ocuparse de la fontanería porque "máis vale facelo que madalo". Y así lleva tantas décadas que cada año los clientes garantizan que sólo le queda uno para jubilarse. El otro día despejó el misterio después de volver a quejarse: "Ya he cumplido los 65 años y aquí sigo". Con la luz pagada de por vida la pregunta resultó inevitable: "¿Entonces por qué no te jubilas". "¿Y que hago con esto? respondió mientras recorría con la mirada el trasiego de media docena de empleados por la oficina. Ceder los trastos y dejar paso sería una decisión lógica, pero no aceptó la sugerencia. 

"La verdad es que no tengo ningún 'hobby' y no sabría qué hacer durante todo el día". Lo dijo con tanta carga de pena que daban ganas de reconfortarlo con un abrazo. "Puedes pasar temporadas con tu mujer en Benidorm". El comentario para escapar del tema despabiló el abatimiento porque la elección del destino quizá no fue la más adecuada para un tipo que tiene posibles aunque carezca de aficiones. "Ya tengo casa en Marbella, paso allí dos meses al año, salimos de paseo, vamos a tomar algo, pero me aburro muchísimo". Y en ese momento casi te arrepientes de haberle querido dar ese abrazo, pero recuerdas que también los marineros se pasan media vida soñando con la tierra desde el mar y la otra media anhelando el mar desde tierra, aunque con la diferencia de que con un buen 'petiño' tendría que resultar bastante más fácil soportar el atardecer de la  jubilación.

La capacidad de poder aburrirte es una riqueza en la contrarreloj de la vida, máxime cuando hay 182.291 habitantes de Galicia que se pasan los días encadenando empleos o buscándolos con el sueño de algún día poder jubilarse aunque sea sin 'chabolo' en Benidorm.

En el mes de abril el paro descendió en Galicia en 2.800 personas, a un ritmo inferior a la media estatal, pero es algo, aunque la alegría sea intermitente. De los 81.800 contratos firmados, 73.600 han sido temporales. En la provincia de Ourense el dato es curioso: hay una persona más con empleo respecto al mes de marzo. El afortunado.