Todos narcos

Alberte, un tipo con unos principios tan sólidos como los de Diógenes de Sinope, envió un vídeo de los que te dejan el ánimo tiritando durante días. En minuto y medio se veía a unos sicarios del narcotráfico desollando literalmente a un pobre diablo hasta introducirle la cara en el culo. Las brutales imágenes venían precedidas de un comentario cargado de sentido común en tiempos de frivolidad en las redes de mensajería móvil: "Ahí te va, ya sabes que yo no reenvío 'trapalladas'. Esto va para los veinteañeros que le atribuyen código ético y epicidad a basura como Pablo Escobar y compañía. La serie 'Narcos' está haciendo mucho daño entre la juventud. Amasar fortunas conlleva llenarse las manos de sangre. Bicos, meu. Y que duermas bien..."

El puñetero sabía que la atroz escena irrumpiría en el sueño hasta convertirse en pesadilla, como sucede en la realidad con el narcotráfico, independientemente de que actualmente se aborde el tema con una ligereza asombrosa, incluso en las campañas publicitarias de la exitosa serie de la plataforma Netflix. Un cineasta con marcado compromiso social como Fernando León de Aranoa o un fenómeno de la interpretación como Javier Bardem tampoco quisieron desaprovechar el tirón de un fulano sin escrúpulos como Escobar realizando la película 'Loving Pablo', inspirada en el libro autobiográfico 'Amando a Pablo, odiando a Escobar' de la periodista Virginia Vallejo.

La serie 'Lou Grant' sobre las andanzas en el periódico 'Los Angeles Tribune' que se emitió en La 2 de TVE entre 1980 y 1982 despertó el embrujo del oficio a un montón de profesionales que ejercen en la actualidad. Cuenta este periódico que la Guardia Civil detuvo a seis personas en una redada antidroga en cuatro municipios ourensanos: O Carballiño, Xinzo, A Gudiña y A Mezquita. En la operación fueron intervenidos nueve kilos de marihuana, 1,5 de hachís, cocaína y heroína. Se trata de la segunda incautación de droga en menos de una semana, ya que el pasado día 10 la Policía Nacional requisó 84 plantas de marihuana en un piso de la calle Nosa Señora da Saínza de la capital ourensana. Es previsible que el negocio siga creciendo. Series como 'Narcos', a la que no se le discute la calidad, disimulan las manos manchadas de sangre.