La Región

RURAL OURENSANO

Las farmacias del rural, en riesgo por la crisis financiera

El descenso demográfico de los pueblos reduce más que en la ciudad los márgenes de beneficios
La farmacia de Lobeira se encuentra cerrada por baja médica de la empleada.
La farmacia de Lobeira se encuentra cerrada por baja médica de la empleada.
Las farmacias del rural, en riesgo por la crisis financiera

La crisis de financiación de las farmacias podría poner en riesgo los establecimientos del rural. A pesar de que la reducción de la facturación ha afectado en general a las farmacias de los entornos urbano y rural, es en este segundo ámbito donde las consecuencias podrían empezar a sufrirse antes, tal y como apunta el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Ourense, Vicente Álvarez. La bajada del precio de los medicamentos o los recortes en Sanidad son los ingredientes que han generado una crisis financiera en los establecimientos sanitarios, de modo que "a muchas farmacias les ha afectado muchísimo y más en el rural", precisa. 

El descenso poblacional se sitúa detrás de esta problemática provocando que "la rentabilidad de las farmacias ya no lo sea tanto". De hecho, desde 2012, los profesionales ourensanos han visto mermada su facturación un 40% de media, según los datos que maneja el Colegio Oficial. Todo ello a pesar de que se alzan como "esenciales" para el mundo rural debido al envejecimiento de la poca población que queda en él, por lo que "antes o después van a tener que hacer frente al problema".


Lobeira, sin farmacia


Con este panorama, Lobeira ha sido el primer municipio en sufrir estas consecuencias, lo que ha llevado a los vecinos a recoger firmas para demandar una mejora en el funcionamiento del servicio. "Hai tres anos que non vemos ó farmacéutico por aquí e a empregada estívonos axudando como puido porque case non había medicamentos", cuentan los afectados. Hace alrededor de dos semanas que la trabajadora entró en baja médica y, desde entonces, el establecimiento permanece cerrado. 

La situación ha llevado a los vecinos a presentar un escrito en el Colegio Oficial de Farmacéuticos y en la delegación ourensana de la Consellería de Sanidade. Ambas instituciones se mantienen en contacto para estudiar posibles soluciones. Desde la Xunta aseguran que "se han activado las medidas de control" y se encuentran a la espera de tomar alguna decisión al respecto. 

Por su parte, la entidad farmacéutica ya se ha puesto en contacto con el titular del establecimiento de Lobeira, que ha alegado "problemas de financiación" que le impide adquirir los productos con la normalidad habitual. Según explica el presidente, Vicente Álvarez, "ha adquirido un compromiso verbal conmigo de retomar el funcionamiento normal a partir de septiembre". 

También el Concello de Lobeira se ha mostrado preocupado con la situación y esperan recibir el escrito de los vecinos para, "a partir del, elaborar nós tamén un", en palabras del alcalde, Antonio Iglesias. En él, "reivindicaremos unha mellora do funcionamento", puesto que el servicio farmacéutico es "esencial, non podemos estar nesta situación, sobre todo agora que temos unha poboación de máis do 65% de persoas maiores e un xeriátrico con 56 prazas", puntualiza el regidor.

Han sido más de 300 personas las que se han sumado a una petición en la que instan a las administraciones a adoptar las medidas adecuadas para dar solución a este grave problema. "Pedimos unha farmacia digna, a nós danos igual quen sexa o titular, só pedimos que funcione ben", insisten los vecinos al tiempo que sospechan que "isto xa non vai abrir máis". 

Para el presidente de los farmacéuticos el cierre de una farmacia del rural sería algo negativo, puesto que "todos los concellos de la provincia tienen farmacia y que falte en uno de ellos deja a la gente en un estado de discriminación clarísimo frente a otros". 

Con todo, la falta de financiación parece ser más general que el caso de Lobeira, por lo que "probablemente este problema se pueda extender a otras farmacias".