La Región

BAIXA LIMIA

Una ruta rescata los viajes por la Vía Nova

Medio centenar de personas secundó la andaina por la calzada romana

Los participantes en la ruta reivindicativa, en su visita al campamento romano de Porto Quintela, en Bande (Foto: Miguel Ángel)
Los participantes en la ruta reivindicativa, en su visita al campamento romano de Porto Quintela, en Bande (Foto: Miguel Ángel)
Una ruta rescata los viajes por la Vía Nova

Los núcleos de Vilameá, Portela de María, Lobios, Santa Comba o Porto Quintela recibieron ayer la visita de una pequeña pero reivindicativa comitiva lusogalaica participante en la ruta "Redescubrir la Vía Nova" organizada por la Fundación Aquae Querquennae-Vía Nova de Bande.

El objetivo de esta caminata, que nació en 2013 con una primera etapa entre Braga y Lobios y que hoy continuará por tierras de A Limia hasta Sandiás, es doble. Por un lado, dar a conocer el importante legado romano que aún se conserva en los casi 300 kilómetros de vía (más de 200 miliarios, 5 puentes y 11 mansiones) entre Braga y Astorga y, por otro, "reivindicar a súa posta en valor, rescatala como a impresionante calzada romana que é antes de que o abandono acabe por rematala", advierte Antonio Rodríguez, arqueólogo y portavoz de la fundación.

Medio centenar de caminantes recorrieron ayer los 23 kilómetros (14 millas romanas) que separan los restos de la mansión Aquis Originis o Aquis Ogeresibus como han rebautizado estos historiadores los restos de Río Caldo (Lobios) con el antiguo campamento militar Aquis Querquenis de Porto Quintela (Bande). "O estado da vía é dispar, aínda quedan restos da antiga calzada pero hai zonas intransitables onde apenas quedan trazos visibles", lamenta Rodríguez Colmenero que, conjuntamente con el también arqueólogo Santiago Ferrer, lleva 14 años investigando el trazado de la vía. "Toda a calzada está localizada e delimitada, xa entregamos o proxecto na Xunta e queremos publicalo no 2015", anunció.

Además de patear la vía, los participantes disfrutaron de sendas visitas guiadas a la iglesia visigótica de Santa Compa y Centro de Interpretación de la vía. Hoy, una comida de confraternización en Sandiás pondrá el punto y seguido a esta ruta reivindicativa que a buen seguro escribirá un nuevo capitulo en 2015.