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El viejo colegio de Lobeira dará paso a una residencia

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El viejo colegio de Lobeira dará paso a una residencia

Los operarios trabajan en la remodelación del antiguo colegio para convertirlo en residencia (MARCOS ATRIO)
photo_cameraLos operarios trabajan en la remodelación del antiguo colegio para convertirlo en residencia (MARCOS ATRIO)

La Fundación San Rosendo invertirá 1,2 millones de euros en adaptar el edificio para 55 mayores 

El antiguo patio del colegio de Educación Infantil y Primaria de Lobeira, que antaño albergó los juegos y competiciones de los niños de Fraga, Cabaleiros o de las parroquias Santa Cruz, San Vicente, Montelongo, Santa Eufemia, Santa Comba o San Xés, acoge estos días las máquinas y operarios que trabajan en la reforma del edificio para su adaptación como residencia de ancianos.

El proyecto que a través de una concesión municipal está desarrollando la Fundación San Rosendo permitirá crear unas instalaciones adaptadas para personas mayores asistidas. "La obra ya está muy adelantada, llevan trabajado mucho y, en el interior, está todo derruido", explicaba el alcalde de Lobeira, Emilio Higuero Cardoso, al tiempo que expresaba su satisfacción por la materialización de unas instalaciones en las que lleva varios años trabajando. "Es un servicio muy importante que hará que muchos vecinos permanezcan en el ayuntamiento y también permitirá la creación de numerosos puestos de trabajo", matizaba el regidor "popular"

El edificio, que cerró sus puertas como centro escolar en el verano de 2008, volverá a la actividad en el primer trimestre de 2015. Así lo confirmaban desde la Fundación San Rosendo que, enfatizaron que "nuestras previsiones iniciales eran que la residencia entrara en funcionamiento a finales de este año pero, debido a un retraso en el inicio de las obras de rehabilitación, la puesta en marcha del centro será en el primer trimestre del 2015".



Individuales y dobles

La edificación, situada en una parcela de 4.723 metros cuadrados en el casco urbano de A Vila, será acondicionada para albergar a un total de 55 personas mayores de 65 años con problemas de movilidad, para quienes se desarrollará un plan de trabajo activo para reducir la incapacidad.

La inversión, que según los datos facilitados por la fundación ourensana asciende a 1,2 millones de euros, abarcará la adaptación de todo el edificio. En su interior, la oferta de servicios y organización de espacios estará en la línea de los centros de reciente creación, incluyendo "habitaciones individuales y dobles, salas comunes, salas de actividades, salas de rehabilitación y enfermería", enumeraban desde la entidad.

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