Celanova

Un millar de visitantes en el primer año del ciclo de órgano

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Un millar de visitantes en el primer año del ciclo de órgano

Asistentes a uno de los conciertos de órgano en el Coro Alto de la iglesia de Celanova.
photo_cameraAsistentes a uno de los conciertos de órgano en el Coro Alto de la iglesia de Celanova.

La Fundación Curros Enríquez y el Concello celanovés ofertan la actividad a grupos y asociaciones 

El Coro Alto de la iglesia de Celanova volvió a ser testigo ayer de sendos micro-conciertos de órgano organizados por la Fundación Curros Enríquez. La actividad, que en noviembre hará un año que se puso en marcha en un intento de ampliar la oferta cultural que ofrece la villa de San Rosendo, está a punto de alcanzar el millar de participantes.

En sesiones de media hora, los asistentes tienen la oportunidad de conocer la historia del instrumento celanovés, que data del siglo XVIII y su funcionamiento; además de disfrutar de la interpretación musical de piezas clásicas, de melodía gallega y también alguna contemporánea a cargo María José Mosquera, la organista oficial de Celanova. "Esta es una actividad diferente, que te permite interactuar con el público y también acercar el instrumento a la gente. Desmitificarlo, sacarlo de la iglesia", comentaba Mosquera.

La propuesta musical se ofrece a grupos y asociaciones con una visita previamente concertada al Monasterio. "É unha actividade que gusta a todo o mundo e está a funcionar moi ben, tanto para turistas, moitos hospedados nos balnearios da contorna, como para xente de Celanova que vén con amigos", explicaba Paula Conde, responsable de la Casa dos Poetas.

Sus palabras las refrendaba Rosario Alonso, guía del balneario Arnoia-Caldaria, que ayer regresaba a la villa de San Rosendo con nuevos visitantes. "Es una actividad que ofrecemos a nuestros clientes y les encanta, se suben al autobús emocionados", confesaba. Buena prueba de ello eran las madrileñas Carmen Santos o María José Ruiz, que salían al Claustro Barroco con "la piel de gallina" tras escuchar el "Ave María". Por su parte, José María López destacaba el hecho de poder ver el funcionamiento del órgano. "Lo puedes escuchar en muchos sitios, pero en ninguno te ofrecen la posibilidad de ver cómo se toca con los pies y con las manos", dijo.