La Región

CELANOVA

Vecinos y expertos piden mejorar el castro celanovés

Las reclamaciones a la Xunta se centran en la señalización y conservación

Un momento de la visita guiada por el yacimiento de Castromao, en Celanova.
Un momento de la visita guiada por el yacimiento de Castromao, en Celanova.
Vecinos y expertos piden mejorar el castro celanovés

Vecinos de la parroquia celanovesa de Castromao fueron mayoría ayer en la visita guiada al yacimiento arqueológico de su mismo nombre, enmarcada dentro  del plan de intervención efectuado recientemente por la Xunta de Galicia para la limpieza del castro. "O obxectivo é falar do castro, pero tamén que amosedes as vosas inquedanzas e suxestións sobre o que se pode facer no xacemento", comenzaba su intervención el arqueólogo Manuel Valdeiras, encargado de llevar a cabo los trabajos y remitir un informe posterior con las recomendaciones para la puesta en valor del citado Bien de Interés Cultural.


En un recorrido circular desde la base hasta la cima, los vecinos trasmitieron su malestar porque "as administracións nunca deron un peso para o castro", uno de los más importantes del noroeste peninsular que ejerció de capital de los Coelernos y que ha sido especialmente fructífero por el número de piezas aparecidas en las excavaciones.


A la petición de mantener limpio el yacimiento trasmitida por los lugareños, se sumaron las críticas de los visitantes por la ausencia de indicaciones para llegar al yacimiento y de información a pesar de la existencia de paneles (vacios) a lo largo del recinto. Por su parte, Valdeiras apuntó la necesidad de consolidar las estructuras al aire libre antes de iniciar nuevas excavaciones, al tiempo que sugerirá a la administración que no utilice tierra para consolidar los muros de las viviendas "porque ao non haber una limpeza constante, a maleza arreiga nas estruturas e acaba danándoas", explicó.

Referente histórico
En un encuentro distendido, además de sugerencias, los asistentes intercambiaron datos históricos y anécdotas vecinales, como la de Enrique un lugareño que estuvo presente en el hallazgo de la famosa tábula que recoge el pacto firmado entorno al año 132 d.C. entre romanos y coelernos. "Sempre se aprenden cousas novas", reconocía una vecina de Celanova tras señalar, el arqueólogo, los restos de una antigua capilla en lo alto del yacimiento. Para lo que no han encontrado explicación, matizó Valdeiras, "é porque o nivel dalgunhas portas é máis alto que o chan".