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La Xunta tomará las riendas de la residencia de Celanova

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Crisis del coronavirus

La Xunta tomará las riendas de la residencia de Celanova

La UME limpió el centro pero no brinda medios, como prometió el Gobierno según Política Social

La falta de entendimiento entre la Delegación del Gobierno y la Xunta de Galicia mantiene bajo mínimos a la residencia San Carlos de Celanova, donde el número de positivos registrados por coronavirus asciende a 28. La presencia de la Unidad Militar de Emergencia (UME), que ayer acudía a la villa de San Rosendo para llevar a cabo las necesarias labores de desinfección en el geriátrico, fue muy bien recibida en la localidad, pero no era la que se esperaba, al menos desde Santiago, que finalmente se hará cargo de la gestión del centro. 

Agradeciendo la labor desarrollada por los militares para tratar de frenar la propagación del coronavirus, fuentes de la Consellería de Política Social aseguraban que la petición remitida a la Delegación del Gobierno en Galicia -y comprometida, dicen- urgía medios para "garantizar la integridad y sostenibilidad del servicio". Una ayuda ofrecida y publicitada por la vicepresidencia de Derechos Sociales y Agenda 2030, para garantizar el "auxilio urgente" por parte de la UME, de Sanidad Militar de Protección Civil a aquellas residencias desbordadas por el coronavirus. "Se se comprometen a algo, que cumpran", insistían desde Política Social, señalando directamente a los representantes del Gobierno en Galicia. Sin querer entrar en polémicas, desde la Subdelegación del Gobierno en Ourense se limitaban a señalar que "la Xunta solicitó la presencia de la UME y el Gobierno central envió a la unidad".

Las trabajadoras del geriátrico, la mitad en casa por covid-19, lanzaron un sos: "non pidan burocracia, necesitamos mans"

"Se se comprometen a algo, que cumpran", dicen en la Xunta, que estudia ahora varias posibilidades para la gestión del centro

Pendientes de resultados de más pruebas, son ya 28 los contagiados con coronavirus en esta residencia

En contacto directo con responsables del centro y del Concello de Celanova, desde Política Social confirmaban a última hora de la tarde que toman "as rendas" y están estudiando varias posibilidades para el geriátrico celanovés, al que esperan dar pronto una solución "porque están desbordados", reconocían.

Desde el Concello de Celanova, el alcalde, Antonio Puga, aseguraba estar en contacto con todas las administraciones y urgía una pronta solución para un problema de gran envergadura -el primero a nivel gallego- donde todas las partes están intentando estar a la altura. "Quero agradecer a colaboración e o esforzo que está facendo todo o mundo. A UME en primeiro lugar, a Consellería de Política Social e, como non, poñer en valor ao persoal da residencia. A xestión que está facendo a directora do centro dende casa para contratar persoal e a profesionalidade e dedicación das traballadoras", dijo Puga quien, en nombre de la residencia y del propio Concello, extendía el agradecimiento a los particulares y empresas que están donando material e incluso de voluntariado.

Llamada de auxilio
Dentro de las instalaciones, el teléfono no para de sonar. Hay tres líneas y están saturadas. La comunicación con las familias se hace cuando se puede, "non damos abasto", insistían ayer las trabajadoras, quienes agradecían las muestras de cariño de los vecinos y también del material que les está llegando, aunque tampoco es suficiente. 
Están sin médico ni enfermera, dicen las auxiliares de enfermería que completan turnos de 14 horas sin descanso para que no le falte nada "a esta xentiña", como cariñosamente se referían a los mayores, y por quienes seguirán "dando o callo" hasta que el coronavius les deje. "Que reflexionen arriba", pedían desde la que ahora mismo es la zona caliente del COVID-19 en Galicia. La UME "quítanos un peso moi grande", reconocía Sonia Dopazo, quien ejerció de portavoz accidental del personal mientras recibía a los militares. "Hoxe (por ayer) ás sete da mañá chegamos catro persoas para atender a 54 usuarios, boten contas", aseguraba con voz entrecortada, "estamos as que demos negativo, pero pronto daremos positivo porque seguimos soportando carga viral moi importante", añadía. Un total de 15 de los 28 positivos conocidos hasta la fecha son de trabajadores del centro. "Dende os despachos se está traballando moito, pero pídolles que non pidan tanta burocracia, tanto papeleo. Non teño tempo de facelos nin de firmalos. Asínovolo mañá, pasado ou dentro de 15 días. Necesito mans que nos veñan a axudar hoxe aquí", insistía. Otra compañera advertía que, de no hacerlo, "vai morrer moita xente". 

Pendientes de los resultados de las pruebas que ayer se les seguía practicando a los residentes, los 13 que en días pasados dieron positivo están aislados y estables en sus habitaciones. 

Desde Sanidade recordaban que, los usuarios de la residencia celanovesa como las demás de Ourense continuarán estando atendidos como el resto de usuarios de la provincia. La consellería es la encargada, además, de la coordinación de la atención, el asesoramiento en la instalación de circuitos, aislamiento de pacientes y protocolo.
Mientras, el BNG se sumó ayer a las voces que piden "intervención pública" para la residencia, donde consideran que es necesario "mellorar a coordinación e axilizar a resposta", señalando a Xunta-Estado para garantizar profesionales. 

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