La Región

MÚSICA

Cuando Bob Dylan se convirtió en fiscal del caso Watergate

Eran ensordecedoras las ovaciones en las que el público irrumpía cuando cantaba aquella estrofa en la que decía "Incluso el presidente de los Estados Unidos a veces debe estar desnudo"

Imagen de una de las actuaciones especiales que ofreció Bob Dylan acompañado por The Band.
Imagen de una de las actuaciones especiales que ofreció Bob Dylan acompañado por The Band.
Cuando Bob Dylan se convirtió en fiscal del caso Watergate

En esta ocasión, y entiendo que la oportunidad lo merece, queridos Dylanianos de estos papeles, están ustedes de enhorabuena; en modo alguno podía pasarme desapercibido el 45 aniversario del legendario Tour’74 de Bob Dylan por Estados Unidos y Canadá, la gira que devolvió al judío errante a la carretera por primera vez desde 1966, cuando recorrió el mundo entre los lanzamientos de "Highway 61 Revisited" y "Blonde on Blonde" acompañado por The Hawks, la misma banda que en este caso enchufaría a su lado los amplificadores cada noche por los escenarios norteamericanos. 

¿Cómo y porqué decidió Bob Dylan volver a la carretera tras tantos años alejado de la escena tras el tristemente célebre accidente de motocicleta del 66? Con toda seguridad quien mejor puede responder a esa respuesta es Robbie Robertson, guitarrista de aquellos The Hawks, reconvertidos ahora en The Band. 

En el verano de 1973, Robertson se mudó a Malibú, California, no lejos de la residencia de Dylan, con quien quedaba de vez en cuando para tomar una cerveza. La idea de colaborar con Dylan empezó a madurar a partir de una conversación que tuvo lugar en algún momento después del 28 de julio, cuando The Band tocaron para cientos de miles de personas en el Summer Jam en Watkins Glen, Nueva York, en uno de los pocos festivales celebrados en América en los 70 que trató de recuperar la atmósfera de Monterey o Woodstock. Robertson habló maravillas a Dylan de la experiencia del Summer Jam y todo indica que en ese momento empezó a pensar que quizá no sería mala idea probar que tal sería volver a la carretera. Solamente en ocasiones muy puntuales, como en el concierto de Bangladesh o en el show especial con The Band de la nochevieja de 1971 Bob Dylan había vuelto a tocar en directo, y le sugirió a Robertson que reuniera en su casa a The Band… y probaran a ver que salía. 

"Nos sentamos y tocamos durante cuatro horas tocando una increíble cantidad de canciones", recuerda Robertson. De esas sesiones nació en Dylan la idea de volver a las giras, pero con un nuevo disco como telón de fondo. De tal suerte que a comienzos de noviembre, tenía listo el material para un nuevo disco, que grabó en apenas dos semanas en los Village Recorder Studios de Los Angeles. Las cintas que el mundo conocería ocho semanas más tarde como "Planet Waves" y que se editaron el 17 de enero de 1974. 

Ni siquiera esperó a la salida a la venta del álbum. El 3 de enero de 1974 la primera gira de Bob Dylan en ocho años comenzó en el Soldier Fields de Chicago, que se prolongó hasta el 14 de febrero en el Forum Inglewood de Los Angeles, incluyendo dos históricas noches en el Madison Square Garden de Nueva York, un irrepetible concierto en el Boston Gardens o otras dos históricas noches en el legendario Maple Leaf's de Toronto en el Canadá.

La primera canción interpretada en el primer show de Chicago fue "Hero Blues", una pieza inédita que Dylan grabó en 1962. En el transcurso de dos horas, Dylan y The Band interpretaron un set dividido en tres segmentos, que a partir del segundo show tomó una fórmula estándar: un set de apertura de seis canciones de Dylan / Band, un set de cinco canciones de The Band, un siguiente set de cinco piezas de Dylan en acústico, un nuevo set de The Band de cuatro temas y un final conjunto. Al inicio de la gira, algunas canciones de "Planet Waves" se tocaron en concierto, a pesar de no haberse editado todavía el disco; sin embargo, a medida que avanzaba la gira, estas canciones desaparecieron gradualmente del set-list, quedando solamente "Forever Young". 

Dylan y The Band eran muy conscientes de la atmósfera nostálgica que rodeaba la gira, pero pese a ello, hubo momentos en que los sucesos contemporáneos, lo que estaba sucediendo en el día a día de la América de 1974 tuvo un reflejo en aquellas actuaciones. Cuando comenzó la gira, el escándalo Watergate dominaba los titulares de toda la prensa del país y probablemente por ello una de las canciones más populares de la gira fue "It's Alright, Ma (I'm Only Bleeding)", interpretada en la parte acústica de Dylan en solitario. Eran ensordecedores los clamores y las ovaciones en las que el público irrumpía cuando Dylan cantaba aquella estrofa en la que decía "Incluso el presidente de los Estados Unidos a veces debe estar desnudo". Esta reacción se puede escuchar con toda claridad en la grabación de la canción que aparece en el álbum en directo que se editó de esta gira meses más tarde, "Before The Flood". En Atlanta, Dylan visitó a un admirador notable que por aquel entonces era el entonces gobernador del estado Jimmy Carter, elegido presidente de los Estados Unidos en 1976 según reportó la revista Rolling Stone en febrero de 1974.

Hacia el final de la gira, Dylan y The Band hicieron una parada en el Oakland Coliseum en Oakland, California. La esposa de Dylan, Sara, estuvo presente en esos shows finales y durante el show final de la gira -que tuvo lugar en el Día de San Valentín-, Dylan modificó el set-list estándar para interpretar la canción favorita de Sara, "Mr. Tambourine Man", acompañado por Garth Hudson en el acordeón. Fue uno de los momentos mas emotivos de aquel histórico tour, pero tristemente…no se incluiría en "Before The Flood".

Desde entonces, Bob Dylan ha vivido sumido en lo que hoy conocemos como el "The Never Ending Tour", puesto que no ha dejado de hacer actuaciones año a año por todo el mundo. Aunque si tomamos nota de que sólo en esta gira el promotor Bill Graham afirmó que se registraron solicitudes de más de doce millones de tickets sobre medio millón de entradas disponibles para los shows, que se vendían a un precio único al cambio de hoy de aproximadamente 50-55 euros… no hizo un mal negocio ¿verdad? 

Las ventas de entradas del tour demostraron a Dylan que sus perspectivas comerciales aún eran fuertes en la carretera. Además, su status para el público y la crítica volvió a crecer exponencialmente después de años de actividad mínima; sería mucho más alto con el lanzamiento el próximo año de "Blood on the Tracks". Pero como diría Rudyard Kipling, esa ya es otra historia…