Cultura

Iggy Pop y la eterna juventud

Cultura

MÚSICA

Iggy Pop y la eterna juventud

El músico estadounidense Iggy Pop actúa en la última jornada del festival.
photo_cameraEl músico estadounidense Iggy Pop actúa en la última jornada del festival.

El veterano artista fue el gran protagonista en la jornada de clausura del festival O Son do Camiño. Pasadas las siete décadas de vida, "La Iguana" dejó patente su saber estar ante fans incondicionales y nuevos interesados.

El cantante norteamericano Iggy Pop fue el gran protagonista de la jornada de cierre de la segunda edición del festival O Son do Camiño, en la que mostró que sus 72 años de edad no son un impedimento para ofrecer un concierto de rock directo, enérgico y descarnado.

Iggy Pop, sin camiseta desde el mismo inicio, sacó a relucir su arsenal de temas clásicos desde el comienzo, ya que abrió el concierto con la legendaria "I wanna be your dog" de su etapa en The Stooges que, aunque haya pasado ya medio siglo desde su lanzamiento, sigue sonando igual de poderosa que en 1969.

A continuación disparó otro sencillo de la banda que lo dio a conocer, la peligrosa "Gimme danger", preludio de la locura que suscitaría el encadenamiento de dos de sus canciones más conocidas, "The Passenger" (cuyos coros replicaron miles de gargantas por todo el recinto) y "Lust for life", banda sonora de la mítica película de Danny Boyle "Trainspotting".

Pese a que no parecía sencillo mantener el ritmo con el que se había iniciado el concierto, las contorsiones que acompañaron cada tema del ya septuagenario artista encima del escenario transmitieron su energía a un público de más de 30.000 espectadores que vibró con su actuación en el Monte do Gozo.

En el ecuador del concierto, Iggy Pop interpretó, incursión entre el público mediante, "Search and destroy", pieza incluida en el álbum de 1973 "Raw Power", de The Stooges, y el caos generado entre los asistentes demostró por qué esta canción se considera una de las piedras angulares del inicio de la escena punk a nivel internacional.

Con ríos de sudor cruzando su pecho descubierto y arrugado, Iggy apostó por ser parco en palabras (a excepción de algún que otro grito soez) y generoso en la entrega para mantener vivo un concierto que simbolizó a la perfección el cartel de contrastes que ofrecía este O Son do Camiño.

Con el rockero portando una capa regia sobre sus hombros llegó  "Nightclubbing", que encaminó hacia un final conformado por una desgarrada "Sixteen", a cuyo término se dirigió a la audiencia para agradecer toda la implicación demostrada.

Iggy Pop cumplió así con su papel como cabeza de cartel del festival en su jornada principal, en la que compartió protagonismo con otro de los principales reclamos de la velada, el pinchadiscos francés David Guetta, encargado de poner la música a los bailes más nocturnos y cuya presencia generó verdadera expectación.

El festival compostelano finalmente se despidió de este modo con un notable éxito de público en su segunda edición, que cerró la actuación de la pinchadiscos lucense Eme Dj, recolocada en horario de madrugada tras varios ajustes que cambiaron los planes del día sucesivamente.

La jornada de cierre llevó una afluencia mayor de gente a primeras horas de la tarde que en días anteriores, lo que aprovecharon primero Ortiga, el nuevo alter ego de Manuel, de Esteban y Manuel; para hacer bailar a los presentes con su eufórico "cumbiatune" y, en segundo lugar, Baiuca, nombre artístico de Alejandro Guillán, que, en un horario impropio, sentó cátedra con su mezcla de música tradicional gallega y electrónica de vanguardia.

Galicia estuvo bien representada en lo musical ya que, además de los dos artistas citados anteriormente, también hubo cabida para el pop alternativo de Mordem y para el rock más clásico de unos cumplidores Familia Caamagno.

Sin embargo, el plato fuerte de la tarde era la banda sueca de rock The Hives, que deleitó a un aforo ya considerable con un espectáculo de rock enérgico y repleto de himnos modernos de la talla de "Hate I told you so", "Come on!" o "Tick tick boom".