La Región

PAPELES DEL ROCK

Más que un feliz cumpleaños para Neil Young

Young es de las figuras que ha dejado una huella más honda en la historia del rock americano

Neil Young, cantante estadounidense, durante una de sus actuaciones.
Neil Young, cantante estadounidense, durante una de sus actuaciones.
Más que un feliz cumpleaños para Neil Young

Hoy, 12 de noviembre de 2017, cumple 72 años un músico de los grandes con mayúsculas en la historia del rock, el canadiense Neil Percival Young, conocido para el mundo como Neil Young. Cantante, guitarrista, multinstrumentista y compositor de inmenso talento que es de las figuras que ha dejado una huella más honda en la historia del rock americano y cuyo pedigree musical contiene los nombres de Buffalo Springfield y Crosby, Stills, Nash & Young entre otros, al margen de una carrera en solitario grande como muy pocas en el mundo del rock. 

Muchos son los aspectos que hay que tener en cuenta cuando se glosa lo que ha significado Neil Young dentro del rock americano más allá de los nombres a las grandes bandas en las cuales prestó su concurso. Comparado en cierta manera con Bob Dylan, Young sería con el tiempo uno de esos narradores de ese contradictorio universo que es la América contemporánea, un cronista social de los conflictos de ese mundo y esa sociedad en cambio durante los años 60 y 70 que en sus canciones siempre tuvo en mente esa crítica social a cuestiones como como el racismo blanco, tan arraigado en amplias poblaciones del sur de los Estados Unidos, el gran cambio social y cultural que reflejó con Buffalo Springfield en aquel magnífico “For What It's Worth”, una mítica alegoría sobre como estaba cambiando América a través de las movilizaciones de los jóvenes, los estudiantes, los pacifistas y que es todo un himno a la rebeldía editado en enero de 1967 o el sentido y emotivo “Ohio” con Crosby, Stills, Nash & Young de 1970, una sentida y sincera condena a la represión que sufrió el movimiento pacifista y antimilitarista en contra de la intervención americana en Vietnam, que tuvo una de sus más trágicas manifestaciones en la masacre perpetrada por la Guardia Nacional para disolver una manifestación pacífica de estudiantes de la Universidad Estatal de Kent contra la guerra en Vietnam y que se saldó con cuatro muertos e infinidad de heridos en la tristemente célebre jornada del 4 de mayo de 1970. 

En su carrera en solitario, muchísimos son los álbumes que merecerían no solamente una columna o artículo periodístico, sino ensayos completos – 'After The Gold Rush', 'Zuma', con esa exquisitez hard rock que era el fabuloso “Drive Back” o 'American Stars'N'Bars' por mencionar solo alguno de los más brillantes- pero siempre destacará el maravilloso 'Harvest' de 1972. Pocos fans de Neil Young pueden contener la emoción, estoy seguro, cuando se escuchan maravillas sonoras como “Heart Of Gold” o “Out In The Weekend”, amén de piezas como “Words (Between the Lines of Age)” con ese excepcional trabajo de guitarras o “Alabama”, canciones que proporcionaron a Neil Young el mayor éxito de ventas de su carrera, pero que paradójicamente, y según propia confesión personal, le colocaron en una situación para la que decía no estar preparado ni haber buscado deliberadamente cuyas consecuencias fueron un estado de confusión del que trató de evadirse a través del alcohol y las drogas, lo cual perjudicó mucho la calidad de sus lanzamientos posteriores. 

Sin embargo, no solamente el 12 de noviembre es la fecha del cumpleaños de Neil Young. He elegido esta fecha para dedicarle este papeles del rock porque por caprichos de la historia y casualidades del destino, este día está unido a otros muchos acontecimientos de innegable relevancia en la trayectoria musical y personal de nuestro hombre. Por citar alguno de los que más me han llamado la atención a la hora de escribir esta semblanza, el hecho de que su primer disco en solitario, editado cuando él solo contaba 23 años, 'Neil Young', se ponía a la venta un 12 de noviembre de 1968, e igualmente en su 32 cumpleaños, el 12 de noviembre de 1977, en uno de sus más grandes conciertos de aquel momento, a escasos días de la tragedia aérea que costó la vida a gran parte de los miembros de Lynyrd Skynyrd, y aún cuando estos habían escrito, compuesto y grabado “Sweet Home Alabama” en respuesta a las críticas que Neil Young había hecho al racismo latente en el sur de los Estados Unidos, Young no dudó en hacerles un entrañable y sincero homenaje por lo que habían significado en el rock americano de los años 70. Ese homenaje consistió en una suerte de medley entre su “Alabama” y el “Sweet Home Alabama” de los Lynyrd Skynyrd que, a pesar de sus diferencias, agradecieron enormemente los que sobrevivieron al accidente de avión. 

Otro suceso excepcional aconteció un día como hoy: Young regresó a principios de 1987 a su país natal, Canadá, para participar en una reunión de antiguos alumnos del Instituto Kelvin Higa School, en donde tocó en una improvisada jam-session con antiguos compañeros, como por ejemplo Randy Bachman -el cerebro de la mítica Bachman Turner Overdrive, y a partir de ahí, se formó una improvisada banda en un local de Winnipeg llamado Blue Note Cafe, que hizo allí la primera de una serie de actuaciones en las cuales recorrieron varias ciudades norteamericanas y canadienses dentro de lo que era la gira de promoción de su disco 'This Note's Not For You', algo que produjo una viva reacción en contra de su compañía discográfica, hasta el punto de que se querelló contra él so pretexto de que las canciones que había presentado para un posible nuevo disco en torno a todo lo que había rodeado al “Blue Note Cafe”, no eran representativas de su background musical y por tanto, no querían editarlas. 

Justamente, el 12 de noviembre de 1987, mientras Neil estaba en el estudio escuchando y seleccionando diversas grabaciones de las canciones que habían grabado durante esta gira y que se proponía editar en cualquier caso, fue cuando recibió una importante llamada telefónica que le comunicaba que la querella de su discográfica había sido retirada de los tribunales dándole la razón. Según se dice, entre la euforia de la noticia y el efecto de la marihuana, salió corriendo del estudio a la parcela de campo que lo circundaba, levantó los puños hacia el cielo en señal de victoria y asegura que estuvo a punto de darle un pasmo. 

Sin menoscabo alguno de la grandeza como autor, como compositor y como creador de Neil Young, un verdadero monstruo de la música contemporánea, que merece un homenaje mucho mayor que el que le podemos dar desde esta página, una anécdota que en cierto modo le humaniza y que narró en su magnífico libro “Siempre Rock” El Pirata, la estrella radiofónica de las mañanas de Rock Fm y que contaba en su libro lo siguiente: “En los 90 llegó a los estudios de la COPE Neil Young con su chica. El eterno hippie seguía haciendo gala de su leyenda y con aspecto de indio piel roja hizo su aparición. Melena rubia, chaqueta de piel con flecos... no le entrevisté yo, pero recuerdo que respondía a las preguntas de pie en el estudio, junto a su compañera. Pidieron algo de beber al bar de costumbre y un camarero gordito, que con frecuencia venía a la radio a traer el avituallamiento, llegó con su bandeja cargada, sirvió las consumiciones y después vino a verme para preguntarme: ¿Quien es este tío, Pirata? Neil Young, le contesté yo, un tipo legendario, que ha hecho un montón de discos, alguien muy respetado y querido y al que la gente del grunge había hecho su referente y su ídolo. 
 

'Vale.. pues a ver si se ducha', contestó. 
Recogió su bandeja y se fue”.