PAPELES DEL ROCK

De vuelta a la URSS desde Abbey Road: 50 años de “The Beatles"

Una obra musical maravillosa que ha resistido perfectamente el paso del tiempo. Escúchenlo de nuevo y me darán la razón

Cualquier adjetivo se quedaría corto para definir a un grupo con tanto peso en la historia de la música: The Beatles.
Cualquier adjetivo se quedaría corto para definir a un grupo con tanto peso en la historia de la música: The Beatles.
De vuelta a la URSS desde Abbey Road: 50 años de “The Beatles"

Con la perspectiva del tiempo, no deja de resultar sorprendente todo lo que ocurrió en el año 1968. Hemos hablado en esta sección de la guerra de Vietnam y su banda sonora rockera, de Muddy Waters, de Led Zeppelin, de Yes... y lo que aún nos queda hasta final de año. De nuevo volvemos sobre uno de esos discos sin los que no se puede entender la evolución del rock de los años 60 a los 70. Más allá de las siempre oportunas -u oportunistas, según se mire- reediciones de este tipo de discos, como sucede con el trabajo que nos ocupa, el celebérrimo álbum blanco de los Beatles, cuando hoy, 22 de noviembre, se cumplen los 50 años de su edición original, incluso para quienes vayan a hacerse con esa reedición anunciada, o tengan intención de convertirlo en su regalo estrella de navidad, seguro que les resultará interesante conocer algo de la historia de de este singularísimo trabajo. 

Si bien los Beatles ya habían demostrado ser sobradamente permeables a todo el fenómeno de cambio y evolución que se vivía en el mundo del rock desde el periodo 1966-67 dejando buena constancia de ello en discos como "Sargent Pepper's Lonely Hearts Club Band", el anterior disco de larga duración de los de Liverpool, en esta nueva entrega fueron plenamente conscientes de que debían si cabe profundizar más aún en esa línea experimental, en esa progresión hacia temas dotados de otra estructura y otra sonoridad que entroncase con lo que estaban haciendo desde la Jimi Hendrix Expreience, Cream o Traffic a los Moddy Blues, Pink Floyd  las bandas del rock de la costa oeste americana: desde Buffalo Springfield a Jefferson Airplane pasando por Big Brother & The Holding Company o Grateful Dead. 

Todo el horizonte de cambio, de asimilación de nuevas influencias, de apertura de nuevos caminos que el rock desarrolló en ese fascinante tramo final de los años 60 donde adquirió una dimensión más clara, evidente e interesante dentro de la trayectoria de los Beatles fue en este disco, que siempre defenderé como el más rupturista y vanguardista que hicieron en toda su carrera. 

Más significativo resulta aún que en ese momento en el cual afrontan ese reto de reinventarse y colocarse en la vanguardia del rock de 1968 demostrando su capacidad de evolución y de traducción a su propia personalidad y lenguaje musical toda la revolución sonora de esos años, el grupo estuviera ya virtualmente disuelto. Actualmente es conocido el hecho de que ya antes de grabar este disco John Lennon quería marcharse de la banda y que finalmente accedió a quedarse, pero a disgusto y sin creer ya en las posibilidades de futuro de los Beatles por la presión de Paul McCartney, quien por su parte ya no veía a los Beatles como un grupo en el que seguir desarrollando una carrera a largo plazo, sino como un producto capaz de generar durante algún tiempo inmensos ingresos para el conglomerado de empresas Apple, y que por eso logró que Lennon no acabase con los Beatles a comienzos de 1968, como probablemente hubiera ocurrido en otras circunstancias. 

Ello explica a la perfección como este será el primer disco de la historia del cuarteto en el que el dúo de composición Lennon-McCartney se disgrega y cada miembro del grupo compone sus canciones por separado, a excepción de “Cry, Baby, Cry” y “Birthday”. Sin embargo y paradójicamente, ello producirá un disco de una enorme calidad, variedad y complejidad musical, de ahí que siempre lo haya defendido como sinó el mejor, uno de los mejores de su historia. Por primera vez, John Lennon compone sus canciones con plena libertad, haciendo lo que realmente le gusta y lo que quiere mostrar, probablemente pensando ya en proyectos en solitario a corto-medio plazo y cabe imaginar que Paul McCartney trabajaría en sus temas en una perspectiva no muy diferente, al igual que George Harrison y Ringo Starr. Pero todo ello unido en ese doble álbum, ofrece una faceta musical completamente nueva del grupo, mucho más diversa, en la que se atreven a tocar toda clase de estilos y en la que probablemente sin proponérselo deliberadamente, entran con este disco en ese concepto de vanguardia que ya dominaba toda la escena musical con fuerza y credibilidad. 

Sumamente significativo resulta en ese sentido que por ejemplo, entre los temas firmados por John Lennon encontremos un Lennon bucólico, más acústico y baladístico en “Julia”, volcado en el blues-rock progresivo en “Yer Blues”, rockero y contestatario en “Revolution”, convencional en “Sexy Sadie” o más rupturista, onírico y experimental en "Everybody's Got Something to Hide Except Me and My Monkey". E igual puede decirse de un Paul McCartney que se muestra fieramente rockero, casi heavymetalero en “Helter Skelter”, popero en “Ob-La-Di, Ob-La-Da", nostálgico de los sonidos de los años 20 en “Honey Pie” o sarcásticamente rockero en “Back In The USSR”. 

En cuanto detalles técnicos que tampoco dejan de resultar interesantes, The Beatles fue el último álbum de los Beatles en ser mezclado por separado tanto para estéreo como para mono, aunque la versión mono se editó solo en el Reino Unido y en algunos pocos países más. Todas las canciones menos una existen en mezclas mono oficiales; la excepción es "Revolution 9", que fue una reducción directa del máster estéreo. Los Beatles no habían estado particularmente interesados en el estéreo hasta este álbum, pero después de recibir multitud de cartas y mensajes de miles de fans diciendo que compraron las mezclas estéreo y mono de los álbumes anteriores, decidieron hacer los dos diferentes.  

Varias mezclas tienen diferentes longitudes de pista; la mezcla/edición mono de "Helter Skelter" elimina la aparición gradual del comienzo al final de la canción y el grito final de Ringo Star diciendo que tiene ampollas en los dedos, mientras que el fade out final de "Yer Blues" es 11 segundos más largo en la mezcla mono. Teniendo en cuenta que en Estados Unidos los discos mono ya estaban siendo eliminados, el lanzamiento en América de "The Beatles" fue el del primer LP de los Beatles que se editó solo en estéreo. Una reedición del LP mono original se lanzó en todo el mundo en septiembre de 2014. 
Conocida es la trágica y oscura historia que pesa siempre a la hora de referirse a "The Beatles": La Familia, aquella banda de paranoicos que se creó en principio como una comuna hippie y que derivó en una suerte de secta de locos asesinos, tal y como aseguró en el proceso judicial que le condenó a cadena perpetua su líder Charles Manson, fue un disco que, en su delirante locura, contenía las claves secretas que solamente él podía interpretar del inicio de una revolución que acabaría con el orden establecido en Estados Unidos y que debería empezar con el asesinato de los que consideraba “cerdos”, como la actriz Sharon Tate o el matrimonio LaBianca. Indudablemente, esta historia volverá a salir a la luz en estos días, y dado el morbo que siempre suscita, por desgracia será muy probable que el inmenso contenido musical que se plasmó en los microsurcos de este mítico álbum quede solapado por la historia de la familia Manson y de sus crímenes. No caigan ustedes en ese error, por favor. Acérquense a la escucha de este disco de manera desprejuiciada y lo disfrutarán infinitamente más. 

En apenas año y medio después los Beatles se separarían para no volver jamás a reunirse. La historia perdió a un icono de la cultura universal y el rock edificó el primero de sus mitos más indestructibles. Pero esta pieza de su legado para la historia y de su testamento sonoro, una obra musical maravillosa que ha resistido perfectamente el paso del tiempo. Escúchenlo de nuevo, bien sea en mono o stereo, o en la reedición 50 aniversario o la original y me darán la razón.