El Arenteiro sale de la zona de descenso, tras una lluvia de goles (4-0)

El Arenteiro necesitaba ganar para alejarse de los puestos de descenso, y qué mejor lugar que Espiñedo. Los de Carballiño han logrado una contundente victoria contra el Unionistas de Salamanca por 4-0

Bendita lluvia. Eso debieron pensar en el Arenteiro al final del partido que les enfrentó a Unionistas de Salamanca, al que golearon por 4-0 en el encuentro más cómodo para los de Javi Rey, que encarrilaron a los tres minutos el partido y lo sentenciaron en los veinte de la reanudación. El resto sobró. Sirvió para dar minutos a los menos habituales y seguir viendo como “jarreaba” de lo lindo sobre un Espiñedo que aguantó a duras penas el aguacero.

Reconocía el técnico verde al final del choque que tenían el partido marcado en rojo. También lo dijo ante el Sestao y lo ganaron igualmente. Pues que los siga marcando que no le va nada mal.

Celebración de Miku en Espiñedo (ÓSCAR PINAL)
Celebración de Miku en Espiñedo (ÓSCAR PINAL)

Salieron enchufados los verdes que avisaron con un remate de Marquitos que salvó un defensa a los dos minutos. Marcó en el tres. Centro de Vicente Esquerdo, remate de Germán Novoa que salva el meta Iván Martínez, pero Miku no perdonó el rechace y puso el 1-0. El gol abrió el partido que estaba entretenido, aunque sin ocasiones. Unionistas dio un paso al frente y se hizo con el control, aunque el Arenteiro no pasaba apuros cuando se acercaban a su área. 

La segunda parte comenzó con lluvia a raudales y le sentó mejor al Arenteiro. Eso y que al técnico local no le debió gustar una primera parte en la que su equipo no había estado mal. De un plumazo efectuó tres cambios. Fue peor el remedio que la enfermedad.

El Arenteiro agradeció el gesto y en el 53 avisó, pero el meta charro evitó el mano a mano de Luis Chacón. Pero no pudo hacer nada dos minutos después cuando, de nuevo el ferrolano, controló y cedió para Álvaro Ramón, que solo tuvo que empujarla. El campo se ponía cada vez peor, pero los verdes estaban como pez en el agua. En el 66, casi mismos protagonistas. Álvaro Ramón sube por la izquierda, cede a Chacón que ve la llegada de Manín, se la pone en bandeja y este, que acababa de entrar, no perdona el 3-0. Y en el 74, la sentencia. Córner de Jordan Sánchez, rechaza la defensa, le cae a Vicente Esquerdo que, con un tiro raso con la izquierda, finiquita el partido. 

Los salmantinos tiraron la toalla como el boxeador noqueado y no llegó el quinto porque el larguero se lo quitó a Iván Ramos o un tiro cruzado de Álvaro Ramón, que se fue rozando el poste. Daba igual. Bajo el aguacero los verdes se lo pasaban en grande. Se mojaron de lo lindo, pero mereció la pena. Tres puntos de oro que le sacan del descenso. Toca cambiar el chip. El miércoles, en Avilés, una Copa que tan buenos recuerdos trae.

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