La Región

BOLA EXTRA

Matrimonio verbenero entre el CD Seixalbo y La Pegatina

El equipo ourensano y la banda de ska catalana firman un sentimiento mutuo por el ritmo rumbero en el Ourenrock 2019. La intrahistoria tiene fondo. 

Jugadores, directiva y cuerpo técnico del CD Seixalbo con La Pegatina en el escenario del Ourenrock 2019.
Jugadores, directiva y cuerpo técnico del CD Seixalbo con La Pegatina en el escenario del Ourenrock 2019.
Matrimonio verbenero entre el CD Seixalbo y La Pegatina

Es tiempo de contextualización. De narrar el cómo, el cuándo y el por qué el CD Seixalbo y el grupo catalán La Pegatina son "amics por sempre". 

23 de enero de 2016. Temporada de renacimiento del CD Seixalbo. El equipo ourensano jugaba con la posibilidad de ascender a la Segunda Galicia y en frente tenía al CD Rocas. En la primera parte, el marcador ya reflejaba el 1-0 para los azules y la gente medio festejaba. De forma reservada, pero el ritmo marcaba el compás de los cánticos. Al descanso, "El Curandero" de La Pegatina sonaba mientras el delegado del CD Rocas intentaba paliar el dolor del central Rubén. Una analogía que escrita era una imagen visual única y así lo narró la crónica de La Región de aquel día.  

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Tras el pitido final, la alegría, el delirio y una página de periódico guardada en la historia de un club modesto que renació a partir de la cultura y el compromiso de un barrio por ser más que fútbol. La directiva del CD Seixalbo se puso en contacto con el grupo La Pegatina para presumir de ritmo verbenero en el campo de O Carqueixal. El primer paso estaba dado. Faltaba completar la cita con hora y lugar. El destino quiso que fuera en un altar del rock.

El grupo rumbero catalán fue una de las cabezas de cartel del pasado Ourenrock 2019. Era una oportunidad inmejorable para conocerse, charlar y bailar en directo "El Curandero". La fotografía luce en el Facebook oficial del club como un recuerdo más de que el fútbol es la herramienta para fomentar uniones culturales. Y en Seixalbo lo saben.

Esta vez ha sido la música, pero otras tantas los problemas o reivindicaciones sociales han sido la forma en la que el equipo ourensano apoya a diferentes estamentos de la sociedad. La Pegatina firmó un contrato no escrito, pero si vinculante de que tiene una parte del corazón azul. Se llevaron la bandera del club, el afecto de una entidad y la ovación al terminar su concierto.

Del área metropolitana de Barcelona a la periferia de Ourense, la espera veneró misterio, pero la unión permanecerá. Eso sí, en O Carqueixal, la rumba no cesa en cada descanso.