Los ourensanos César Fernández y Toño Caldelas y su aventura para encontrar el norte

César Fernández y Toño Caldelas, con sus bicicletas, en el entorno del Santuario de Nuestra Señora de Fátima de Ourense. (Foto: Martiño Pinal)
photo_camera César Fernández y Toño Caldelas, con sus bicicletas, en el entorno del Santuario de Nuestra Señora de Fátima de Ourense. (Foto: Martiño Pinal)
Los ourensanos César Fernández y Toño Caldelas cubrirán la distancia que separa Madrid de Hondarribia en bicicleta dentro del proyecto Kilómetro Cero

Este próximo miércoles, con pocas horas de sueño encima, la alarma del despertador sonará de forma especial para César Fernández y Toño Caldelas. Amigos, ciclistas y ourensanos, los dos saldrán desde la Puerta del Sol madrileña para iniciar una aventura de esas que no se olvidan. La dupla está inscrita en una de las pruebas ciclistas que se organizan bajo el paraguas de Kilómetro Cero, una iniciativa que consta de cuatro recorridos, todos con salida en Madrid y llegada al faro más lejano en cada uno de los puntos cardinales: Finisterre, Cap de Creus, Tarifa y Hondarribia. Precisamente hasta este último destino, al faro Higuer, intentarán llegar a pedales. Tienen 100 horas para hacerlo y, como si fueran aquellos míticos libros juveniles, ellos eligen su propia aventura: qué comer, dónde dormir o cuánto “apretar” sobre la bici.

“Con Toño monto en bici e, falando un día, comentamos a posibilidade de participar, de ir á aventura. Fai anos que no collo cinco días seguidos de vacacións! Nas outras tres rutas non participamos, pero penso facelas no seu momento. Esta ten un percorrido moi chulo. Pasas por zonas de viveiros, e os dous nos dedicamos a este sector ademáis. A natureza, o entorno, é protagonista”, explica César.

Su relación con el deporte de las dos ruedas viene de lejos. Toño tardó un poco más en subirse a la bici, más centrado en el fútbol provincial. Pero saben lo que es rodar, con tandas largas, y tienen una hoja de ruta marcada. “Nos temos a previsión de facelo en tres días, mercores, xoves e venres. Temos marcadas tres etapas: Madrid-Aranda, Aranda-Haro e Haro-Hondarribia. As dúas primeras teñen a porcentaxe máis alta de desnivel. E imos dormir en hotel u hostal”, apunta César Fernández.

Y para que no haya sustos y tratar de controlar lo incontrolable, ni la preparación ni el material deben fallar. “La organización te ayuda con las recomendaciones sobre qué llevar. Tanto de los elementos imprescindibles como del peso, porque al final son tres días y no te puede lastrar Eso, más nuestra experiencia en rutas de 6 o 7 horas. Está claro que hay que alimentarse e hidratarse. El cuerpo dicta sentencia y hay que saber escucharlo”, recuerda Toño. “Tes que ter en conta que pódeche coller unha ola de frío na serra de Madrid ou que poden descargarse as baterías do GPS”, analiza su compañero de fatigas. Buscar el equilibrio entre lo imprescindible y evitable.

Caldelas tiene claro que la sonrisa de la salida tiene que repetirse en el momento de llegar a la meta. “Nosotros vamos a disfrutar y terminar. Con la idea de disfrutar de los paisajes que atravesemos. Y evitar lesiones, que tanto tiempo sobre la bici, pedaleando de forma repetitiva, puede provocar, por ejemplo, una inflamación de los ligamentos”. “O que faga menos horas, o fai, pero non hai premio. Danche unha medalla co tempo que empregaste para cubrila ruta, para telo ti como recordo, pero non é unha proba competitiva”, completa Fernández.

Ellos han decidido competir en la modalidad de parejas defendiendo el maillot y el logo de su equipo, Vino & Bicis. Saldrán a las 6:00 de la mañana de este próximo miércoles 22. El norte del norte como destino, llueva o haga sol. Entre medias, una aventura con aroma a clásico, protagonizada por dos amigos que quieren disfrutar de sus pasiones mano a mano. Carreteras, pistas y caminos ya existentes, pero sin abrir o sendas nuevas les esperan. Multitud de pueblos y sus gentes. Una experiencia de tres días para recordarla toda la vida.

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