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FÚTBOL SALA

Tizón, el "chaval" que cuelga las botas a los 40

El jugador del Sala Ourense se retira 22 años después de debutar en la Liga Nacional

Rubén Tizón, en el centro de la imagen, acompañado por los jugadores y el entrenador del Sala Ourense, ayer antes del entrenamiento del equipo. (MIGUEL ÁNGEL)
Rubén Tizón, en el centro de la imagen, acompañado por los jugadores y el entrenador del Sala Ourense, ayer antes del entrenamiento del equipo. (MIGUEL ÁNGEL)
Tizón, el "chaval" que cuelga las botas a los 40

Lo tenía todo pensado. Cuando uno lleva tanto tiempo jugando con molestias físicas es normal que llegue un momento en el que decida colgar las botas. No tengo 20 años para recuperar y estar a un buen nivel entrenando tres o cuatro días a la semana y en una categoría exigente. Cogí la balanza, valoré el resultado y decidí que había llegado la hora de dejarlo".

Es Rubén Tizón, jugador del Sala Ourense, que a finales de temporada (faltan dos partidos), y a punto de cumplir los 40, se retirará del fútbol sala 22 años después de haber debutado en la Liga Nacional.

Llegó a la cancha pequeña casi por casualidad y tuvo la suerte de disfrutar de las épocas doradas del Estreliña Verín, el Carballiño FS y el Sala Ourense, llegando incluso a compartir vestuario con los Ruiz, Carlos Pareja, André, Pedrinho y compañía en un Ourense Fútbol Sala que se codeaba con los mejores del panorama nacional.

"Siempre había sido de fútbol, aunque no me resistí a jugar en aquellos maratones de fútbol sala que eran competiciones de máximo nivel, con la participación de muchos jugadores que estaban en la élite. Yo tenía 14 ó 15 años, pero claro que me atrevía. Llegué a la División de Honor con el Pabellón, pero me aburrí del fútbol y empecé en aquel filial del Ourense Fútbol Sala de los Charli, Chechu, Covelo... Estábamos en Liga Autonómica, jugué con la selección gallega un Campeonato de España sub-18 en el que logramos el título y en la recta final de temporada debuté en la Liga Nacional de la mano de Paco Seoane. Fueron solo cinco partidos, pero entre ellos los de Playas de Castellón y Talavera. Y claro, jugar ante algunos de los mejores del mundo y compartir entrenamientos y equipo con los Ruiz, Juan Pataco, Julio, Fede Vidal -actual seleccionador español-, Pareja, André y Pedrinho, entre otros, lo normal es primero aprender, segundo disfrutar y tercero engancharse definitivamente al fútbol sala", señala Tizón.

Precisamente de ese corto período en el Ourense FS el jugador extrae uno de los momentos imborrables de su carrera. "Visitábamos al Talavera en un partido televisado y con el pabellón de bote en bote. Era un chavalín y llevaba jugando al fútbol sala unos meses por lo que estar jugando ante Joan, Toni Lodeiro o Santi para mí era la leche. Conservo el corte y cada vez que lo veo se me sigue poniendo la piel de gallina", añade.

El ascenso con Estreliña a Plata, con Carballiño a 1ªA o el más reciente con el Sala Ourense a Segunda B, o el título de España sub-18, sus otros momentos cumbre.

En el polo opuesto, los dos únicos descensos vividos. "No soy de Benavente, pero un descenso duele mucho, aunque el que peor sabor me dejó fue el de hace tres años con el Sala Ourense. Me dio mucha rabia porque sin ser la hostia, no lo éramos, tampoco había un equipo para descender. Habíamos hecho un tramo inicial de liga más que digno, pero después pasó lo que pasó (problemas directivos que originaron la marcha del presidente y su círculo próximo). Me quedó un sabor de boca muy malo y por eso decidí seguir en el equipo".

Una temporada en el Ourense FS, debut en la élite incluido; otro año en el Wall Street de Lugo en el que logró el título en Primera B,; una campaña en Benavente en Plata; cuatro años en el Estreliña Verín, con un título en Primera A y una cuarta plaza en Plata; tres campañas en el Carballiño FS, una en Primera B, logrando el ascenso, y dos en Primera A; un impás de tres años en el Chupito, en las ligas locales y provinciales; y regreso a las ligas nacionales con el Sala Ourense, en el que lleva cinco temporadas (dos en Segunda B, dos en Tercera y una en Autonómica) y del que es el máximo goleador histórico,con 139 goles.


Todo lo vivido


Esta es la trayectoria de Alberto Tizón, uno de los jugadores más reconocibles del fútbol sala ourensano actual que en 10 días dirá adiós a la competición. Se lleva muchos logros deportivos, pero algo mucho más importante: "No sé lo que habré aportado al fútbol sala en estos más de 20 años, pero sin duda que es mucho menos de lo que él me ha dado a mí. Me quedo con los compañeros, porque siempre me he sentido muy querido en todos los vestuarios en los que he estado. Me quedo con las amistades que hice, incluso entre los rivales. Y sobre todo con el buen sabor de boca por todo lo que he disfrutado".