La Región

ECONOMÍA

Equilibrios macro y micro

Es importante ser conscientes de lo que significa cada una de las decisiones económicas que se adopten respecto a nuestro funcionamiento como sociedad. Las decisiones  siempre implican el modelo de vida que queremos.

La "mente económica" analiza todas las situaciones que pueden ser beneficiosas.
La "mente económica" analiza todas las situaciones que pueden ser beneficiosas.
Equilibrios macro y micro

En tiempos electorales presenciamos grandes debates políticos, económicos y sobre la idea de sociedad que queremos. En medio de ese discurso los ciudadanos analizamos la forma en que tales medidas pueden afectarnos globalmente, pero también individualmente según de las circunstancias personales.

Nuestra “mente económica” empieza a hacer cálculos, que es en definitiva la forma como tomamos las decisiones: analizando y valorando qué situaciones pueden ser más o menos beneficiosas para nosotros. 

En este breve análisis queremos hacer un ejercicio de evaluación con una de las materias que más nos preocupan a los autónomos: la cotización según los ingresos.

Llevar adelante nuestra condición de autónomo supone tomar miles de decisiones cada día; esto es así si somos conscientes sobre lo que nos jugamos cada vez que ponemos un pie en la calle para ir a trabajar.  

La propuesta de cotizar según los ingresos es un tema de una enorme trascendencia nacional. Supone el que miles y miles de autónomos cuenten con unas condiciones favorables para ejercer su actividad profesional de una manera legal, que aporten ingresos a la Seguridad Social y contribuyan a sostener la salud pública y el sistema de pensiones. 

Por el contrario, que muchos queden fuera del sistema laboral supone que pasen a formar parte de las colas del paro, que pasen a ser un costo en lugar de una aportación y que dejen de producir al conjunto del PIB nacional. 


La cotización


Si evaluamos las cotizaciones en Inglaterra, Polonia o Alemania no podemos  comparar solo lo que se paga en cada uno de los Estados, sino las contraprestaciones que tienen cada una de estas cotizaciones. Por ejemplo, si decimos que en Holanda se pagan 50 euros al mes, habría que decir que esto no cubre el seguro médico mensual obligatorio de aproximadamente 100 euros, el cual se debe pagar aparte, y éste que no cubre la pensión del trabajador, ni una posible invalidez, ni da derecho a baja por enfermedad. 

En Alemania se pagan 140 si los ingresos mínimos suponen un mínimo de 1700 euros, en caso contrario nada. El seguro médico que debe ofrecer similares coberturas del caso español, varía entre los 150 y los 600 euros. 

Criterios como estos nos sirven para evaluar los 278 euros/mes que pagamos en nuestro país. El nuevo sistema que muchos demandan comprende la posibilidad de aprobar cinco tramos: el primero son las personas que no alcanzan a ingresar el SMI, no pagarían nada. El segundo, los que ingresan mensualmente desde el SMI hasta los 30.000 euros pagarían según el sistema actual y según la base de cotización que elijan. Tercer tramo, los que ingresan desde 30.000 a 40.000 euros deberán aportar a la seguridad social en función de una base de cotización mínima de 1.191 euros/mes. 

El cuarto está entre 40.000 y 60.000 euros mensuales, aportarían 1.500 euros/mes. Quinto, son los que ingresarían más de 60.000 euros quienes tendrían que aportar 2.000 al mes. 

La estimación de lo que este sistema podría significar como aportación al sistema de seguridad social español sería de 3.500 millones de euros anuales. Cabe resaltar que en la consideración para determinar los tramos se han tenido en cuenta los ingresos, pero estos cambian mucho en función de los gastos de cada actividad.


¿Qué podemos concluir?


Es imperativo encontrar un equilibrio que beneficie al conjunto del Estado y, a la vez, conjugar este objetivo con un sistema que ayude a estimular la actividad económica. Personas que coticen y recauden en función de su actividad económica podrán incorporarse progresivamente al sistema en función de sus rendimientos aportando a los resultados de conjunto nacional. Estos criterios son los que, en definitiva, suman enteros a la toma de decisiones sobre nuestro funcionamiento como nación.