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Cuatro años de internamiento a un menor por violar reiterademente a su prima en Jaén

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AGRESIÓN SEXUAl

Cuatro años de internamiento a un menor por violar reiterademente a su prima en Jaén

La joven que fue agredida sexualmente es también menor y denuncia que recibió abusos desde los 11 años

El Juzgado de Menores de Jaén ha condenado en sentencia, que todavía no es firme, a un menor a cuatro años de internamiento cerrado por agredir sexualmente a su prima, también menor de edad, y coaccionarla durante varios años, desde que la menor tenía once años, para que ésta accediera a mantener relaciones sexuales con él.

En la sentencia, a la que ha accedido Europa Press a través del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA, se establece que, tras cumplir los cuatro años de internamiento, el menor afrontará otros dos años de libertad vigilada y tres años de prohibición de aproximarse y comunicarse por cualquier medio o procedimiento a la víctima.

Es la pena impuesta por considerarlo autor de dos delitos de agresión sexual y un delito continuado de coacciones. Asimismo le impone la obligación de indemnizar a la víctima con la cantidad de 20.000 euros por los daños morales y personales sufridos.

El Juzgado considera probado que el menor condenado "ha hostigado, amenazado y chantajeado" a su prima para que realizara actos de contenido sexual o mantuviera relaciones sexuales con él desde hace años.

De hecho, todo comenzó cuando el menor, que iba al mismo colegio que su prima, comenzó a unirse a quienes sometieron a actos de `bullying` a la menor. Más tarde, cuando la menor contaba con unos once años, y su primo seis meses más, empezó a hostigarla, con insinuaciones cada vez más graves y diciéndole que no dijese nada que iba a ser peor para ella, así como dándole plazos para que mantuviese con ella relaciones sexuales.

CONDENADO SÓLO POR LOS HECHOS COMETIDOS A PARTIR DE LOS 16

Aunque hay agresiones anteriores, no hay condena por las mismas ya que el menor, ahora condenado, contaba con menos de 14 años y era inimputable por lo que la condena se limita a hechos cometidos a partir de los 14 años.

La sentencia sostiene como hechos probados que en el mes de marzo de 2015, sin consentimiento de la menor y utilizando la fuerza le bajó la ropa interior y la hizo objeto de tocamientos en sus partes íntimas en las que llegó a introducirle un dedo.

Aproximadamente dos meses después, en el mes de mayo de 2015, cuando el menor tenía 15 años, seis meses menor que su prima, también utilizando la fuerza, se colocó encima de ella y sujetándole los brazos le quitó la ropa interior y la penetró retirándose para eyacular en el suelo.

También sostiene que durante todo este tiempo y hasta el mes de marzo de 2016 el menor no ha dejado de dirigirse a la menor continuamente, incluso vía telefónica a través de la aplicación Whatsapp diciéndole que tenían que mantener relaciones sexuales, que iba a ser peor si no accedía, que lo iba a contar en el instituto. Todo esto provocó a la menor crisis de ansiedad y aislamiento, motivo por el que fue atendida en Salud Mental y también en el Servicio de Atención a las Víctimas de Andalucía.

Se impone la medida de internamiento cerrado porque es la medida que viene impuesta por la Ley para este tipo de hechos delictivos y su duración se establece tomando en consideración las "circunstancias y gravedad" de los hechos, y todos los datos sobre el entorno del menor.

Así, pese a que pertenece a una familia estructurada donde los padres ejercen adecuadamente sus funciones parentales, la medida se impone en la duración expuesta por tratarse de hechos de gravedad, por el tiempo durante el que se han producido y por las condiciones de vulnerabilidad de la víctima.

La medida, según recoge el TSJA, pretende evidenciar el reproche penal por la comisión de los hechos y asimismo conseguir la finalidad socioeducativa que le es propia, con especial mención a la necesidad de que el menor se someta a un programa específico para menores autores de delitos contra la libertad sexual. Asimismo y para proteger adecuadamente a la víctima se impone al menor la prohibición durante tres años de aproximarse y comunicarse por cualquier medio o procedimiento con ella.