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Muere el sacerdote herido en la explosión de Madrid, que deja ya cuatro fallecidos

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Muere el sacerdote herido en la explosión de Madrid, que deja ya cuatro fallecidos

photo_camera Así quedó el edificio tras la explosión. (EFE)
El hombre estaba ingresado en La Paz con quemaduras de carácter grave

Rubén Pérez de Ayala, el sacerdote herido en la explosión de la calle Toledo de Madrid, ingresado en el Hospital de La Paz, ha fallecido esta madrugada lo que eleva a cuatro el número de víctimas mortales del siniestro, han indicado fuentes sanitarias.

El sacerdote fue ingresado ayer tras la explosión en este centro sanitario con quemaduras de carácter grave. En el momento de la explosión, se encontraba junto a David Santos Muñoz revisando el estado de la caldera de gas del edificio, que llevaba un tiempo funcionando mal.

Con la muerte de este sacerdote se elevan a cuatro las víctimas del suceso, que costó la vida a tres hombres, uno de ellos David Santos, un feligrés que había acudido a arreglar la caldera.

La fuerte explosión registrada minutos antes de las tres de la tarde en una residencia sacerdotal situada en el número 98 de la calle Toledo sacudió la capital. La deflagración, que destrozó cuatro plantas del inmueble propiedad del Arzobispado de Madrid, se produjo cuando un operario revisaba la caldera del edificio.


 

Partes de los escombros y cascotes han ido a parar al patio del colegio La Salle La Paloma, sin que ninguno de los alumnos resultara ileso debido a que no habían salido al recreo por la nieve. Tampoco ha habido víctimas ni heridos de una residencia de ancianos colindante a otra de las partes del edificio.

La demolición controlada de las plantas superiores del edificio siniestrado por una explosión en la calle Toledo comenzarán este mismo jueves a primera hora, ha avanzado el delegado de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes.

Así, ha detallado que acudirán grúas a las 8 horas para empezar la demolición de lo que queda en pie del número 98 de la calle Toledo. Hay que realizar esta operación "muy poco a poco" porque no se puede hacer desde dentro ante la imposibilidad de pisar esas plantas.

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