La Región

TRIBUNALES

Condenado a 41 años de cárcel el autor del crimen de Chapela

José Luis Luna está acusado de un delito de asesinato, intento de homicidio así como tenencia ilícita de armas

José Luis Luna, en los juzgados de Luna.
José Luis Luna, en los juzgados de Luna.
Condenado a 41 años de cárcel el autor del crimen de Chapela

Un hombre que mató a un joven de un disparo en el pecho en la playa de Arealonga, en Chapela (Redondela), la noche de la verbena de San Juan en 2017, ha sido condenado por un jurado popular a 41 años de prisión por asesinar a un joven y otros delitos.

La sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, ha acordado ese veredicto del tribunal del jurado popular contra José Luis Luna Pereira, de los cuales 24 años de prisión por asesinato, 10 años por intentar asesinar a otro joven esa misma noche que salió en defensa del primero y a 5 años por intento de homicidio a los dos agentes de la Policía Nacional que lo detuvieron.


La Audiencia también ha impuesto dos años de cárcel por tenencia ilícita de armas


La sentencia indica que, tal y como consideró probado el jurado popular el pasado viernes, Luna Pereira trató de asesinar en la playa a otra persona disparándole por detrás.

"Llevó a cabo todos los actos que hubieran producido o podido producir naturalmente la muerte del joven, y que solo su impericia o las dificultades al realizar el disparo impidieron que le alcanzase", relata la sentencia.

La resolución indica que el condenado "no tuvo en ningún momento intención de enseñar las manos o rendirse" ante los dos agentes que lo arrestaron sino que trató de introducir la mano en una bandolera donde portaba un revólver.

"Dado que ya había matado con anterioridad a un joven y también disparado a otro por la espalda, es fácil concluir que su intención era la de sacar el revólver y disparar a quienes se le estaban oponiendo, y no solo asustarles", indica el fallo.

La Audiencia destaca que los agentes ya le estaban apuntando con un arma "de forma que mal podía pensar que iba a intimidarlos de algún modo". 

Además, indica que anteriormente el detenido "había omitido cualquier signo de advertencia a quienes había disparado en la playa, siéndole más fácil", por lo que concluye que "tuvo suerte de que la reacción de los agentes fuera más valiente y atinada al haber optado por reducirlo en vez de haberle disparado en defensa propia".