Galicia

Ordes cuenta con la primera casa ecológica de Galicia hecha con pacas de paja

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Ordes cuenta con la primera casa ecológica de Galicia hecha con pacas de paja

En el municipio coruñés de Ordes ha abierto sus puertas recientemente el primer establecimiento de turismo ecológico de Galicia hecho íntegramente con pacas de paja y otros materiales reciclados. Las instalaciones, ubicadas en el lugar de Casal, se componen de cuatro cabañas de cuarenta metros cuadrados cuyas paredes, hechas con pacas de paja de trigo y revestidas con un mortero de cal y arena, proporcionan en su interior un ambiente confortable.

El artífice de esta singular construcción se llama Marcos Casal, un vecino del municipio, que tras una charla con unos amigos canadienses decidió levantar la edificación él mismo junto a su propia vivienda.

'Debatíamos cuál era el mejor material para la construcción de casas y hablamos de las viviendas hechas con balas de paja. A partir de ese momento estudié el proyecto y me pareció muy ecologista y muy natural, así que tiré para adelante y aquí están', explica este ex buceador profesional comprometido con el medio ambiente.

Casal señala que lo único que diferencia a esta casa con una tradicional es que 'en vez de ladrillo usamos pacas de paja, un material muy barato que proporciona un confort y un aislamiento tanto térmico como acústico'.

Pero no todo fueron facilidades a la hora de acometer este proyecto, ya que en Galicia no existe ninguna empresa que se dedique a construir este tipo de casas, de modo que Marcos tuvo afrontar este reto prácticamente sin ayuda.

'Construirla me llevó más de un año de intenso trabajo pero ha sido muy gratificante verla terminada', afirma satisfecho Marcos, quien reconoce además que ya ha recibido peticiones desde otros puntos de España para construir viviendas cono ésta.

No obstante, asegura que el mayor problema fue encontrar la paja 'ya que es muy difícil conseguir ahora la paca de toda la vida, la del granjero de siempre', y apunta que fue finalmente en un pueblo al norte de Valladolid donde dio con el formato idóneo para llevar a cabo su proyecto.

Las propiedades aislantes de la paja son precisamente las que convierten a esta casa en un verdadero edificio ecológico ya que permiten ahorrar alrededor de un 80 por ciento de energía eléctrica al mantener una temperatura constante en el interior de las habitaciones.

Con respecto a la utilización de energías renovables, Marcos explica que, por el momento, no tiene pensado instalar paneles solares en la casa debido al alto coste que supone su instalación, e incide en la importancia del bajo consumo, ya que 'si hay poco consumo también hay poco gasto'.

Esta filosofía de respeto al medio ambiente es la que define a este establecimiento, que ofrece a sus clientes, por un precio que ronda los 70 euros la noche, un espacio amplio y confortable en pleno campo donde poder estar tranquilos y descansar de la agitación cotidiana.