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Los creadores, preocupados por la disminución de ingresos

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TECNOLOGÍA

Los creadores, preocupados por la disminución de ingresos

La nueva preocupación de los "youtubers" son las restricciones de que imponen desde la red de Youtube

Equilibrar la imparcialidad de la red, los derechos de los autores y la distribución de contenidos por internet es un problema que aún no se ha resuelto, y que cada vez que surge a la hora de regular y compensar los derechos y deberes de usuarios y creadores crea más dudas entre  los desarrolladores  y distribuidores de contenidos, los consumidores y los legisladores.

Esta semana El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable del Mercado Único Digital, Andrus Ansip, defendió ante artistas de todo el continente la necesidad de crear un entorno digital con "normas justas" para los autores y creadores de contenido. También reconoció que la situación actual para los artistas "no es buena", ya que el 20% de los usuarios de internet de la Unión Europea (UE) afirma que usan descargas gratuitas, contenido por el que "hay que pagar". En otras palabras: "piratería".

Sin embargo, la piratería ya no es la única preocupación para los creadores de contenidos. Los "youtubers", usuarios que utilizan YouTube como canal para difundir sus creaciones auduiovisuales y que hacen de ello su medio de vida, empiezan a protestar por las nuevas medidas y restricciones aplicadas por el popular portal de videos, que han hecho que sus ingresos hayan disminuido sustancialmente.

Estas normas indican que cualquier vídeo que YouTube considere "inadecuado para anunciantes" no podría tener publicidad, y por tanto no cobraría lo mismo que uno que sí lo fuese. El concepto"inadecuado" abarca   lenguaje inapropiado, obscenidades, humor verde o violencia.

Algunos  "youtubers", como el gallego Wismichu, ha pasado de ingresar unos mil euros por dos millones de reproducciones en alguno de sus videos de hace unos meses a tan solo 90 en uno de sus más recientes.

Tanto creadores como el  medio de distribución de contenidos están condenados a entenderse, pero las limitaciones de acceso deben llegar a un punto medio de encuentro y encontrar nuevas soluciones a estos prtoblemas , como en su momento hizo la televisión.

Proteger determinados derechos de acceso a contenidos no aptos para edades infantiles no puede restringir los ingresos de creadores cuyo público objetivo son adolescentes y adultos, ya que esto llevaría a una censura que no beneficiaría a ninguna de las partes del conflicto.