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Komodamoda: la moda no tiene talla

Encarna volcó hace 14 años toda su experiencia vital en un proyecto empresarial. Le llamó “Komodamoda” y, desde entonces, se ha encargado de ofrecer las últimas tendencias a personas que, como ella, se salen de los cánones que imperan en las grandes firmas

Interior de Komodamoda,
Interior de Komodamoda,
Komodamoda: la moda no tiene talla

¿Cómo nació Komodamoda?

Desde siempre recuerdo ya con 14 ó 16 años no encontrar ropa ni de mi talla ni de mi gusto, nada acorde a mi edad ni forma de ser. Tenía que conformarme con lo poco que encontraba y siempre me echaban más años de los que tenía. Hasta el vestido de primera comunión me lo hizo mi madre, ya que no existía nada para mí. Así fue cómo intentando solucionar mi problema y después de pensarlo mucho, plantearmelo en serio y asesorarme, decidí comenzar esta gran aventura hace ya 14 años.

Os definís como una empresa especializada en vestir a todas aquellas personas que no encuentran respuesta. ¿Cuál es la filosofía de la tienda en torno al mundo de la moda?

Intentamos acercar a nuestras clientas las últimas tendencias en moda, tejidos, estampados, colores... Trabajamos fabricación nacional, ya que el corte es el adecuado para la mujer española con el pecho, el talle y la cintura en su sitio, ni arriba ni abajo, donde pertenece.

¿Qué criterio seguís para seleccionar las prendas que componen vuestro catálogo?

En este punto yo juego con ventaja... al llevar desde siempre talla grande veo la prenda y ya sé si va a sentar bien o, por el contrario, de que pie cojea. Incluso la visualizo puesta en la clienta y sé que le va a encantar. Además me limito a traer solo prendas que me gusten, no soy capaz de vender ni enseñar cosas que no me gustan, creo que me sentiría mal conmigo misma. Es como si engañara a mi clienta, que después de tantos años es mi amiga.

En ocasiones, existe la sensación de que las personas de tallas grandes no pueden ir a la moda. ¿Ocurría esto? ¿Cómo se ha avanzado?

Claro que ocurría, todo eran prendas tipo saco sin formas y de colores oscuros para disimular, fin. Ahora hay todo un mundo de colores variados, telas preciosas, prendas con largos diferentes, vaqueros con adornos, camisetas con aplicaciones, vestidos con telas muy fluidas... Ahora encuentras lencería, ropa deportiva, de baño, de fiesta, calzado... Lo que la imaginación te dé y te atrevas.

En los últimos años, hemos asistido al auge del “body positive”, ¿en qué medida lo habéis notado en vuestra tienda?

De puertas para afuera esto del body positive está muy bien, pero la práctica es diferente. Esta sociedad es la del cuerpo perfecto, el pelo perfecto, dientes perfectos, uñas perfectas... Y llego yo que soy una “gran mujer” (no una mujer grande) y te miran como te miran, te dicen lo que te dicen y los hay que se ríen. Es un tema de educación, de inculcar valores desde pequeños, que lo que es diferente, es diferente y punto, ni bueno ni malo. He tenido chicas llorando en el probador porque se sienten frustradas y no se ven bien con nada. Esta sociedad las hace sentir tan mal con ellas mismas que se sienten culpables sin motivo.

Las grandes corporaciones de ropa se resisten a ampliar su tallaje. ¿Diríais que se trata de un movimiento real?

Pienso que van a la venta fácil y rápida. Talla S, M y L sin complicaciones, con precios económicos para consumir más sin mirar calidades, remates, ni durabilidad en las prendas.

¿Cuáles son los principales prejuicios que se presentan a la hora de vestir en el caso de las tallas grandes?

Pues como siempre, el qué dirán si llevo esto o si me pongo lo otro. Aunque tú te atrevas y te veas perfecta, parece que necesitamos la aprobación de los demás, por eso yo digo que hay que ser valiente y arriesgar.

¿Tenéis un perfil de cliente definido?

Tenemos un poco de todo, desde la chica joven que lleva vaqueros ajustados con camisetas molonas, hasta la señora que busca un conjunto para la comunión de sus nietos, siempre con un toque juvenil y actual. Tenemos clientes de toda Galicia e incluso norte de Portugal, que nos han conocido a lo largo de los años y son fieles clientes que cuentan con Komodamoda tanto para el día a día como para sus eventos y celebraciones.

Desde vuestra perspectiva, ¿cómo estáis viendo evolucionar el mundo de la moda en general y el de las tallas grandes en particular?

Se ha avanzado mucho, por supuesto. Solo queda que la gente entienda por qué el precio de la prendas de talla grandes nada tiene que ver con la ropa estandar, se necesita más genero y de mejor calidad, cosida con buen hilo, doble costura, buen remate y, sobre todo, que tenga una gran durabilidad, ya que las prendas se rozan más, por más sitios y tiende a gastarse antes.

¿En qué medida las redes sociales han contribuido a romper barreras? 

El poder de lo visual llama mucho, ves fotos a diario de chicas sin complejos que son guapísimas por fuera y sobre todo por dentro. Rompen barreras como muy bien dices, con sus looks modernos, atrevidos y entonces una puede llegar a visualizarse y pensar.. ¿por qué yo no? Y ya te decides. Ahora te piden cosas que hace años tenías que insistir para que se las probaran, ya vienen de casa con idea de innovar y verse diferente.