La Revista

Las lluvias que nos traen las setas

La Revista

Gastronomía

Las lluvias que nos traen las setas

Pocos productos son tan agradecidos con tan poco trabajo en la cocina como las setas

Nada hay más cierto que nunca llueve a gusto de todos. Pero pocos habrán quedado insatisfechos con estas primeras lluvias de septiembre. Para la montaña ourensana es un alivio, un bálsamo que pondrá fin a la dramática oleada de incendios. Para el bosque, un regalo que nos compensará con una buena temporada de setas, ya que el otoño de los boletus, los níscalos y demás especies con las que nos podemos encontrar si hacemos una excursión en las próximas semanas depende en buena medida de estas lluvias que marcan la transición entre el verano y el otoño. 

Pocos productos son tan agradecidos con tan poco trabajo en la cocina. Desde tomarlas simplemente a la plancha, con un poco de ajo y sal, un revuelto, un arroz... Y por qué no, hasta una empanada, por ejemplo de setas con unos gambones, que resulta relativamente fácil de elaborar, no muy cara y nos ofrece un plato en el que el bosque y el mar ofrecen un cruce de sabores y texturas muy agradable.

La ventaja de las setas es que no hay, ni si quiera que ir al bosque, si no sabemos o no nos fiamos de nuestros conocimientos micológicos. El mercado está bien abastecido de setas de cultivo en cualquier época del año y casi todas son gallegas.

Más en La Revista

La Revista

Delibes y Destino, un vínculo feraz

La editorial Destino, creada en 1942 por Josep Vergès y Joan Teixidor, publicó a los principales autores españoles de la segunda mitad del…