La Revista

"Ready Player One", lo nuevo de Spielberg

La Revista

PANTALLAS

"Ready Player One", lo nuevo de Spielberg

Fotograma de la película.
photo_cameraFotograma de la película.

El conocido director da rienda suelta a su versión más lúdica, ligera y espectacular con esta adaptación de la novela de ciencia ficción de Ernest Cline

Steven Spielberg da rienda suelta a su versión más lúdica, ligera y espectacular como cineasta en "Ready Player One", adaptación de la novela de ciencia ficción de Ernest Cline a cuenta de la que orquesta un festival de referencias pop que hará las delicias de jugones, cinéfilos y nostálgicos de los ochenta y noventa. Una película arrolladora y con unos picos de diversión altísimos en la que todo, incluida la historia, sus personajes y sus en ocasiones algo peregrinas motivaciones, está supeditado a un espectáculo palomitero de primer nivel.

"Star Wars", "Street Fighter", "Jurassic Park", "Depeche Mode", "Halo", "King Kong", "Tomb Raider", "Akira", "Mad Max", "El Gigante de Hierro", "A-HA", los Gremlins, Freddy Krueger, Joker y Harley Quinn, Mortal Kombat, Chucky, Battletoads, "Terminator", "Regreso al futuro", Van Halen, "Star Trek"... e incluso Hello Kitty y un tótem del cine de terror cuya gloriosa presencia es mejor no reventar. Casi todo tiene cabida en Oasis, el mundo virtual en el que prácticamente toda la humanidad se refugia a mediados de este siglo para evadirse de su vacía y decadente realidad. Cuando estás conectado puedes ser lo que quieras y hacer lo que quieras... siempre que tu saldo te lo permita.

Puede que más fría que sus grandes e inolvidables títulos de aventuras, "Ready Player One" es un coloso visual con un gran y casi único objetivo: divertir y dejar ojiplático al respetable a golpe de neón, CGI y easter-egg. Una aventura sencilla en sus trazas argumentales que avanza ligera de pantalla en pantalla y que solo se detiene para cumplir con el expediente y lanzar el obvio -pero en este en este caso casi obligado- mensaje sobre el poder de la amistad y la importancia de no vivir "empatallados" y liberarnos del yugo tecnológico para disfrutar del mundo real que hay más allá del móvil, la tablet o el portátil.