COMIDA

Las semillas que conquistan la mesa

Las semillas y cereales pueden resultar una gran fuente de minerales, de fibra, de nutrientes en general, con la condición de que se preparen adecuadamente

Las semillas que conquistan la mesa

A simple vista parecen los granos con que se les da de comer a los pájaros: mijo, alpiste... Pero en realidad se trata de semillas, como las de amapola y algunos cereales primigenios, como el trigo sarraceno, Su incorporación al catálogo de ingredientes gastronómicos es, en muchos casos, un retorno, como sucede con el mijo, el millo, con el que se hacía el pan en una Galicia pobre que no tenía ni clima ni suelo para el cultivo del trigo en cantidad suficiente como para preparar pan. La llegada del maíz desde América fue para nuestrra tierra un verdadero regalo pues el maíz se adaptó a nuestro clima y  permitió, junto con la patata, poner fin a las hambrunas de una región densamente poblado. Y ya por el camino, se mantuvo el nombre del millo.

Las semillas y cereales pueden resultar una gran fuente de minerales, de fibra, de nutrientes en general, con la condición de que se preparen adecuadamente. Comerlos crudos no es la mejor solución. Nuestro estómago no está preparado para ello. Lo ideal es utilizarlas en preparados, como panes y galletas. Algunas panaderías han decidido incorporar estas semillas y cereales a sus elaboraciones. Pero desconfíe el lector de la panadería industrial que las anuncia en sus panes. Suelen tener solo trazas.