ENTREVISTA

Tras los influencers

Beatriz Portela supo estar en el momento y lugar adecuados. en 2011 creó la primera agencia española de representación de influencers. Hoy, Okiko Talents reúne a algunos de los prescriptores más importantes

Beatriz Portela es la creadora de Okiko Talents.
Beatriz Portela es la creadora de Okiko Talents.
Tras los influencers

¿Qué es un influencer?

Un usuario de las redes sociales que, por determinadas circunstancias, se constituye como un referente y mantiene con sus seguidores una relación especial de calidad. Es muy importante distinguir a los nativos digitales - personas anónimas que alcanzan notoriedad-, de las celebrities offline – personajes públicos que se crean un perfil en redes sociales y vuelcan parte de su popularidad en el medio online-. Curiosamente, estas últimas pueden llegar a cifras abultadas de seguidores, pero tienen un poder de prescripción menor porque la magia del influencer está precisamente en ser una persona normal, un referente dentro de la normalidad.

Hay miles de personas intentando entra. ¿Cómo filtráis?

Para nosotros es muy importante que el influencer tenga algo interesante que comunicar y que además lo comunique bien. Que le suceda algo y tenga la sensibilidad para comunicarlo. En Okiko representamos, por ejemplo, artesanos maravillosos que, además, tienen una sensibilidad especial para la fotografía o para conectar de forma orgánica y natural con su comunidad. Si no tuviesen esa magia especial, para nosotros no tendrían interés porque les faltaría ese punto.

Por ejemplo, Miranda Makaroff, que es un universo en sí misma, o Gala González, una persona súper-creativa y una directora de arte excelente porque lo que realmente le apasiona es estar detrás de la cámara aunque le toque frecuentemente estar delante. No hay un patrón común por el que medir a todos los influencers, puede haber muchos estilos diferentes, lo que llamamos nichos o temáticas. Algunos tienen un don para la fotografía. Otros no tienen esto, pero sí tienen muy estudiado a su público y saben exactamente lo que tienen que darles. Otros simplemente aprovechan el tirón del fenómeno creando meros perfiles que son copias sin interés y menos encanto. Esos a nosotros no nos interesan. A veces nos llegan correos de gente que quiere ser influencer porque quieren “ganar dinero” o porque “le gusta mucho la ropa”, pero una cosa es que te guste ir de compras y y otra cosa bien distinta es que eso resulte de interés o aporte algo. Para estar en Okiko tienen que tener algo que contar. ¿Por qué unas triunfan y otras no? Lo complicado no es crear al monstruo -crear el perfil de Instagram-, lo realmente difícil es alimentarlo con calidad.

¿Cuál fue la revolución real de los influencers en la moda?

Los influencers suponen la democratización de un sector que antes de ellos correspondia a un grupo de profesionales muy reducido. La moda era Vogue y las revistas de moda que se vendían en los quioscos, en las que salían unas señoras de otra galaxia que se llamaban modelos y otras señoras fascinantes, que eran las editoras. Y, de repente sucede que mi vecina dicta tendencia. Desde su casa se convirtieron en un megáfono independiente. Por otro lado, hay un factor económico porque no nos olvidemos que el fenómeno arranca en 2007 y tiene su eclosion con la crisis económica. Una página de publicidad en una revista tiene un costo elevadísimo, y durante la crisis cae en picado la inversión en publicidad al tiempo que surge una vía mucho más económica que es el marketing de influencia y que además tiene la ventaja añadida de impactar directamente sobre el publico objetivo. Al tiempo nace también el street style y va todo como un engranaje perfectamente acoplado. El estilo de las calles antes no existía como factor tendencia.

Los influencers se convierten en altavoces de las tendencias, son prescriptores, no las crean pero las amplifican y las llevan hasta el último eslavón. Coincide también con el auge de la moda low cost. Si un pantalón costase de media 300 euros, esto no podría ser. La moda se convierte en algo impulsivo, se genera la necesidad de consumirla. Antes este fenómeno o no existía o estaba limitado a círculos muy concretos y pequeños. Hay muchos aspectos colaterales también muy interesantes. Todo el fenómeno influencer/blogger comenzó por la moda y rápidamente se extendió al sector beauty y lifestyle. Actualmente hay una cierta inercia en la generación millenial hacia perfiles más relajados, de lifestyle que representan el effortless, un modelo de vida más slow , porque los perfiles de moda muchas veces generan ansiedad y un cierto “desacougo” por todo lo que nos falta para estar a la última.

Y dentro de todo esto, ¿quién es Beatriz Portela?

Es una historia muy cotidiana pero, al mismo tiempo, cuando miro hacia atrás, me produce cierta sorpresa. Nací en Tui, donde tengo una profunda vinculación que la he cultivado también en mis hijos. Actualmente vivimos en Málaga. A nivel profesional, me licencié en Derecho, aprobé las oposiciones de técnico superior de la Administracion y en cuanto pude pedí la excedencia y me fui a Ourense, donde estaba destinado mi marido. En un momento determinado,Gala González me pidió que le ayudase a llevar un tema de contratacion. Las agencias de modelos no sabían llevar un perfil digital, que era algo muy nuevo. Como yo también estaba en un impass profesional, la ayudé con algún cliente. Tuve la suerte de empezar en esto con la mejor, con Gala, y eso me permitió pensar que podía haber otras Galas por ahí. Me fijé en unos chicos, Cup of Couple, y me puse en contacto con ellos. Así empecé. Luego vinieron Anna Ponsa, Miranda Makaroff... Actualmente tenemos una cartera de 30 influencers que se han ido incorporando a lo largo de estos siete años, aunque tengo que reconocer que somos bastante restrictivos a la hora de incorporar perfiles.