Más Deporte

Cinco caras sin un campeonato

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Cinco caras sin un campeonato

Los cuatro técnicos y la jugadora que se pierden el Campeonato de España analizan desde casa lo que supuso la anulación

La crisis del coronavirus sigue cobrándose víctimas deportivas. Si los Juegos Olímpicos están en el alambre y la Eurocopa busca nueva fecha, es evidente que las competiciones nacionales tanto absolutas como de base pasan a un segundo plano. 

Entre las damnificadas, un clásico del panorama baloncestístico español, el Campeonato de España de Minibasket de selecciones autonómicas, en el que la representación ourensana estaba integradas por cuatro técnicos y una jugadora.

Valentín Pérez, entrenador del Bosco Salesianos y Adrián Álvarez, ourensano entrenando en el Básquet Coruña, eran los encargados de dirigir a un combinado que afrontaba con mucha ilusión esta competición.

"Cuando fue el último entrenamiento, el 2 de marzo, ya se comentaba que el aplazamiento podía ser un opción, pero no pensábamos que iba a pasar. Cuando salió la nota fue difícil de asimilar, casi como una pequeña pesadilla. Piensas en tus compañeros y en los niños que vivieron este proceso desde octubre, y fastidia muchísimo, aunque es lo que hay", destaca Valentín.

En cuanto a la decepción de los niños y niñas de la selección, Adrián Álvarez considera que "ao final non deixan de ser nenos, temos que axudarlles e deberán asumilo e madurar nese aspecto antes do previsto".

Andrea Pardo, que afrontaba su primer Nacional dentro del cuerpo técnico femenino se llevó "una desilusión enorme. Estando tan cerca de la disputa de la competición es una pena, pero bueno, hay que asumirlo. Fue un chasco enorme y me costó asimilarlo. No sabemos nada sobre si solo se plaza o se suspende. Creemos que tendrá que pasar todo esto y decidirán".

Y Samu Conde, también en el cuerpo técnico del equipo femenino de mini, añade que "aínda que nos fastidiou moito hai que ter en conta o contexto social no que estamos".

Sobre las opciones del combinado femenino Samu considera que "afrontábamos a competición con garantías, porque estabamos a medrar moito como equipo, pero...".

Martina, la única ourensana que iba a disputar el Nacional como jugadora, incide en lo mismo que sus compañeros: "me sentí fatal. Fueron muchos meses de concentraciones y de entrenamientos y al final no va a poder ser".

Y claro, en el confinamiento, un secreto. "Al estar en el pueblo viviendo tenemos una parcela con una canasta, entonces puedo entrenar", cosas de la vida en el rural.

Ahora, con la incertidumbre sobre la disputa en el ambiente aunque con la confianza de que todo se arreglará, es momento de respetar las normas y seguir las indicaciones de las autoridades para que esto termine pronto, tiempo habrá de seguir jugando al baloncesto.