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Una trayectoria a prueba de COVID-19

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El Muebles Victoria de O Barco aguanta el tirón a pesar del frenazo a las competiciones y garantiza guerra en el retorno al campo

El mundo de la canasta tiene un referente claro en O Barco de Valdeorras, el Club Femenino Sil, heredero del CB Barco, sigue sumando temporadas a sus espaldas y ni siquiera la crisis del coronavirus parece haber frenado el avance de un club con más de 35 primaveras a sus espaldas.

Con José Luis Gómez "Victoria" al frente de la máquina desde los inicios en el germen creado en el Colegio Divina Pastora, el conjunto valdeorrés ha ido creciendo en cuanto a estructura y número de jugadores, con presencia en todas las categorías del baloncesto autonómico gallego.

Treinta y cinco años de deporte de la canasta y muchos momentos para el recuerdo, como "el campeonato de España que disputamos en Ávila con las niñas, las mismas que después formarían parte del equipo sénior que tantas alegrías nos dio".

Un conjunto femenino que durante ocho temporadas llevó el nombre de O Barco por las canchas de la Segunda división "y que eran mi orgullo. Hicimos una labor de fichaje de jugadoras de la zona de Valdeorras y el Bierzo y la verdad es que lo pasamos genial. Después de ocho años, pues no pudimos seguir y siempre me ha quedado la espinita de no poder seguir. En cierta medida me costó pasar página, algo así como el que deja de fumar pero sigue teniendo ganas. Lo intenté otras veces, pero no fue posible por eso volvimos con el masculino y bueno, ahí estamos en Segunda disfrutando del baloncesto y de una competición muy bonita".

Además, el trabajo de años anteriores les llevó a varios títulos provinciales e incluso a pelear por estar presentes en una segunda ocasión en el Campeonato de España, esta vez con el masculino de la generación del 2003, que ahora marcha invicto en Segunda división júnior,peleará por el ascenso a Primera con el Blanco Amor y que nutre al conjunto sénior en Segunda división.


El parón


Y claro, en un equipo que mueve a más de un centenar de niños en toda la comarca, el confinamiento se lleva "como se puede. Los niños lo están llevando bien con sus padres. Les hemos enviado alguna tarea para que hagan en sus casas y las familias se han implicado mucho. Tenemos vídeos suyos jugando y entrenando y esos nos alegra mucho. Los mayores son casi los que más sufren. El grupo de Whatsapp que tenemos no para y se nota que quieren volver a la cancha, eso es buena señal".

Sobre el futuro, José Luis Gómez lo tiene claro "seguimos con las mismas ganas y esperamos que al terminar esto podamos volver a jugar. Es un incordio parar, pero lo importante es que todo esto pase pronto para poder retornar a nuestra rutina".