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¿Qué comer tras una cirugía de vesícula?

Cuando se extrae la vesícula, el hígado vierte la bilis directa y continuamente al intestino, lo que provoca en muchas personas, molestias digestivas y efecto laxante durante las primeras comidas

Una dieta de continuación adaptada favorece la función digestiva y reduce las molestias.
Una dieta de continuación adaptada favorece la función digestiva y reduce las molestias.
¿Qué comer tras una cirugía de vesícula?

Tras la eliminación quirúrgica de la vesícula biliar, la alimentación puede aproximarse a una dieta normal, avanzando eso sí, en función del grado de tolerancia a los alimentos. 

Cuando se extrae la vesícula, el hígado vierte la bilis directa y continuamente al intestino, lo que provoca en muchas personas, molestias digestivas y efecto laxante durante las primeras comidas. 

En esta situación transitoria, (hasta que el tubo biliar forma una especie de bolsa similar a la vesícula), se recomienda mantener las pautas dietéticas que facilitan la recuperación de la función digestiva. Indicaciones de la dieta de continuación que minimiza las molestias y conduce hacia la correcta asimilación del alimento.

Indicaciones Dietéticas claves de la Dieta de Continuación: 

1.- Organizar planes de alimentación con alimentos pobres en grasa. Es importante mantener esta pauta al menos durante las dos primeras semanas después de la cirugía para evitar ciertas complicaciones (diarrea, dolor abdominal, gases, etc.) La bilis disponible en este momento para la emulsión de las grasas, es insuficiente, menos concentrada y por tanto menos eficaz.  

2.- Comer raciones más pequeñas y frecuentes. Conviene ajustar la cantidad de alimento  a la cantidad disminuida de bilis. De esta forma se logra digerir el total de la grasa contenida en los alimentos consumidos, evitando remanentes que retardan la digestión y la hacen pesada. Incluya siempre en las preparaciones alimentos nutritivos: carnes magras, pescados blancos, productos lácteos desnatados, verduras,  frutas y cereales. 

3.- Aumentar lenta y progresivamente la fibra soluble. Es preciso adecuar la fibra soluble en la dieta de continuación pero también lo es, hacerlo paulatinamente. La cantidad de fibra ajustada ayuda a normalizar las deposiciones. Añadir cereales como avena o cebada en el desayuno mejora el aporte de este tipo de fibra.  

Un dietista especialista puede planificar su dieta garantizando una ingesta suficiente de nutrientes y valorando la suplementación vitamínica (liposolubles).

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