FITNESS Y NOVEDADES

Que el material inestable no desequilibre su criterio

Un deportista durante un entrenamiento.
Un deportista durante un entrenamiento.
Que el material inestable no desequilibre su criterio

En el sector del Fitness y del entrenamiento físico todos los años surgen decenas de nuevas actividades. Los profesionales debemos estar siempre al tanto, lo cual no implica seguir como corderitos la enésima estupidez popularizada por una estrella de Hollywood y comercializada por un tipo muy listo y con pico de oro. Generalmente originario de Estados Unidos y capaz de vendernos a su abuela.

Con el material de ejercicio sucede algo similar. Cada año aparecen en el mercado cachivaches de todo tipo. De diseño más o menos bonito. De necesidad más o menos justificada. De precio, por lo general, muy por encima de su valor real. Nuestro papel consiste en decidir si sirven para mejorar la forma física de nuestros clientes sin perjuicio de su seguridad.


De todo tipo


Entre la gran variedad, se encuentran los elementos llamados inestables. Reciben este nombre porque sus características suponen un reto de mayor o menor dificultad para mantener nuestro cuerpo en equilibrio. Quizá los más conocidos son la Fitball (pelota grande), el BOSU (semiesfera con una parte plana) o el rodillo (cilindro de espuma). También los  discos hinchables, Plataforma vibratoria, Trampolines, T-Bow, platos y tablas de inestabilidad, TRX, Core X... No llegan estas líneas para enumerar todos.

Muchos de estos elementos pueden enriquecer nuestro entrenamiento y aportar nuevos alicientes, pero en modo alguno deben desbancar de forma radical al material tradicional, simplemente porque nos parezca más divertido. Los discos, barras, mancuernas y las máquinas que existen en la sala de Fitness desde el comienzo de los tiempos.



Objetivo y seguridad


Las investigaciones no son rotundas y deben abrir nuestra mente. El entrenamiento en inestabilidad tiene sus indicaciones, ventajas e inconvenientes en comparación al tradicional. El profesional es quien debe introducirlo en base a un objetivo y según las necesidades y características del cliente.

Imitar a otros en acciones con estos materiales para presumir en las redes sociales es estupendo para romperse la crisma y no tiene sentido. Recurra siempre a su entrenador para solventar las dudas.