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DEPORTE

¿Se pierde en la sala? Pues consulte a su entrenador

Quizá sea propiciado porque todos ellos no están asesorados, acompañados o supervisados en la Sala.

¿Se pierde en la sala? Pues consulte a su entrenador

En la sala de pesas, ahora conocida como Sala de Fitness, de muchos centros deportivos hay un grupo variado de personas. Si analizamos en detalle su comportamiento, nos percataríamos de que muchos de ellos no tienen ni idea de lo que hacen, cómo lo hacen ni porqué lo hacen. Una circunstancia surrealista.

 Quizá concluyeron en su momento que ese servicio no era necesario y además les parecía caro. Para decirles “cuatro tonterías” sirve un colega que controla del tema, o una página de internet, o un foro de musculitos, o una aplicación con ejercicios “para bajar la barriga, sacar bíceps y/o subir el culo y/o las tetas”.


caminantes sin rumbo


De esta forma, nos encontraremos a muchos usuarios vagando sin alma por el gimnasio, cual “caminantes” de una conocida serie de terror. 

De una máquina a otra, según lo que se tercie. Sin reparar en la posición, ejecución, carga, repeticiones o pausas. Pim, pam. De aquí para allá. Haciendo lo que hacen los demás. Pis, pas. Ahora con este ejercicio que hizo Pilar Rubio en la tele. Después, con otro que repite ese cachas que viene todos los días y debe ser efectivo, porque el tipo está tremendo. 

¿Lo estoy haciendo bien? ¡La espalda me va a partir! Si duele será bueno, digo yo. Uno, dos. Maloserá. Pues ya está. Y ahora ¿qué hago? ¿Tiro para la sala de aeróbic? ¿Para la piscina? ¿Para el vestuario? ¿Qué hago de mi cuerpo? ¿Dónde está mi móvil? ¡Socorro!


"Trapalleiro"


Con esta rutina “trapalleira” se mantienen un gran número de usuarios de los gimnasios -en especial de grandes centros o los denominados de bajo coste- hasta que la desidia o el aburrimiento les vencen y desisten. Sin cumplir ni uno sólo de sus objetivos. El supuesto ahorro resultó más bien ruinoso.

Si no quiere ser otro “caminante”, salga del mundo de las sombras y descubra la luz. Confíe en un lugar donde le traten personalmente, valorando su estado y desarrollando su propio programa de trabajo. Conociendo el cómo, cuándo y porqué de sus ejercicios. Para eso está el entrenador (si lo hay).