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Chus Puras: "La preparación física para el Dakar es más dura que en el WRC"

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ENTREVISTA

Chus Puras: "La preparación física para el Dakar es más dura que en el WRC"

Chus Puras, momentos antes de iniciar la Baja Aragón.
photo_camera Chus Puras, momentos antes de iniciar la Baja Aragón.

Después de varias temporadas ausente del mundo de la competición, Jesús Puras decidió volver a la actividad a principio de 2017 con un nuevo proyecto, participará en la próxima edición del Dakar

Inmerso en un arduo proceso de preparación tanto física como mental y después de completar con éxito varias pruebas internacionales, el cántabro, de 54 años, se lanza a una aventura en moto con un claro objetivo, llegar a la meta del raid más duro del mundo, el próximo 20 de enero.

A su vuelta de la Baja Inka de Perú, y todavía ligeramente convaleciente de un incidente en la tercera etapa en la que sufrió un duro golpe en las costillas, Puras desgrana sus sensaciones y analiza sus posibilidades, en una prueba que disputará con el patrocinio de Coren y La Región Internacional.

Hasta el momento, cuatro participaciones internacionales y dos en la Copa TT 4 estaciones como preparación para el Dakar. ¿Cuál es el balance hasta el momento? 

Nuestro objetivo está fijado para competir en el Dakar 2018. Para ello nos hemos planteado un proyecto de varias carreras que son muy necesarias para coger la experiencia para participar en un reto como este. El propósito es cubrir todos los kilómetros posibles y la verdad me está viniendo muy bien. Ten en cuenta que es el primer año que corro en moto, lo que había hecho hasta ahora eran rutas de enduro con mis amigos y la verdad es que poco a poco he ido cogiendo confianda con la KTM con la que competiré y estoy descubriendo nuevos terrenos, como ríos secos de arena, dunas, pistas con muchas piedras y la velocidad, que es un tema importante en esta modalidad.

Un bonito reto por delante, mucha preparación pero ¿cómo surge la idea de afrontar el raid más duro y carismático del mundo? 

Siempre he tenido el Dakar en el punto de mira, desde siempre. Es algo en lo que pensaba mucho y que quería hacer. Al principio cuando inicié todo esto pensé que quizá debería hacerlo en moto, porque es algo que me gusta y un deporte que hago habitualmente. Lo valoré, me animé e iniciamos este reto.

Sin embargo el cambio ha sido justo al contrario de lo que se considera habitual en este deporte. Un piloto de coches como usted ha decidido cambiarse a las motos... 

Sí, es algo que no es muy común y lo cierto es que yo no recuerdo a ningún piloto que haya hecho esto, al revés sí. Pensé que era una manera de poder disfrutar del Dakar, en modo aventura. Obviamente, siempre de manera profesional pero siendo consciente de la edad que tengo y los objetivos que me puedo marcar. Hemos montado este miniproyecto con la intención de llegar a la cita de la mejor forma posible.

Comentaba al inicio de la conversación que siempre tuvo en mente participar en el Dakar, el hecho de que haya cambiado de ubicación y ya no se dispute en África, ¿supuso un inconveniente? 

Después de competir en las dos citas de Sudamérica y en África creo que no hay demasiada diferencia. Yo cuando me planteé de forma realista ir al Dakar ya sabía que estaba en America del Sur. Por eso me he centrado en competir allí. Sabía que habría diferencias pero una vez que he realizado ambas competiciones veo que hay matices pero no un abismo grande. Quitando un poco el problema de la altura que habrá en Bolivia creo que ya tengo una idea global de lo que me encontraré en el Dakar.sssd

En cuanto a la preparación de las pruebas a nivel físico y mental, ¿es más dura que cuando era piloto oficial en el Mundial de rallys? 

Sí, es mucho más dura pero sin la presión de los resultados, algo que hace que pueda trabajar muy bien, a gusto y de forma intensa. Evidentemente es un cambio radical. La moto es un deporte muy físico, que comparado con los rallys es un 80% más físico. Estoy haciendo un entrenamiento que ni siquiera hacía cuando estaba al máximo nivel, ni cuando gané el Tour de Corse en 2001. Es un trabajo muy variado, en el que se requiere mucho fondo y estar mentalmente muy bien. Sinceramente, creo que lo que estoy haciendo ahora multiplica por cinco lo que hice en mi carrera en los rallys.

Hay un cambio que llama especialmente la atención. Acostumbrado a contar siempre con un copiloto, ¿cómo lleva la soledad de la navegación por las dunas y el desierto? ¿Es uno de los grandes retos a los que se enfrenta? 

Es la más dura pero para mí es la más bonita. Esa parte te da una sensación de libertad total. Está claro que ahora no tengo copiloto y lo tengo que hacer todo yo mismo, pero creo que la navegación la tengo controlada porque es algo que disfruto mucho. Me encanta buscar los cruces, los way-points...es algo muy bonito. Bueno, es bonito si vas bien...si te pierdes, ya es otra cosa (se ríe) 

Pero algo habrá a lo que le tendrá especial respeto cuando piensa en la competición... 

El respeto viene a lo que no conozco. Como dije antes, el paso por Bolivia y la altura es lo que me tiene más en tensión. Después de eso, quizá el calor que podamos tener en Argentina porque desconozco si me afectará mucho o no, de ahí que tenga pensado ir a Marruecos a trabajar a alta temperatura.

Ahora mismo su bagaje internacional es de cuatro pruebas en las que ya ha vivido partes positivas y casi todas las malas que se pueden sufrir, incluyendo una caída y una rotura mecánica. ¿Qué me puede contar de cada uno de estos pasos previos? 

Sí, han sucedido muchas cosas que me prepararán para la carrera. En el Merzouga de Marruecos creo que algo del suplemento en el camel-bag me sentó mal pero afortunadamente llegué a meta. Fue una experiencia positiva con muchas cosas nuevas, prácticamente todo. Ha sido la más dura hasta el momento. La mejor, que después de terminarla me confirmaron mi presencia en el Dakar. En la Baja Aragón, tenía muchas ganas. Es un terreno muy rápido y tuve unas sensaciones muy buenas a pesar de una gripe que me tuvo con Frenadol los tres días de la prueba pero son cosas que dan experiencia porque es algo que pueden suceder. Ya en Sudamérica, en la Ruta40, llegamos con buenos objetivos para conocer el suelo argentino del Dakar y me dio mucha rabia no poder hacer las dos últimas etapas por la avería mecánica. Ahí aprendí a navegar en una tormenta de arena. Por último en la Inka de Perú, también completé la prueba pero sufrí una caída y me magullé una costilla. Tuve mucho dolor en el costado izquierdo pero también aprendí mucho, son cosas que merece la pena vivir ahora para sumar información y ver a lo que me puedo enfrentar. Es una prueba que no estaba planeada pero surgió la oportunidad y fuimos a ver el terreno de las dunas peruanas, en la zona de Paracas.

dddA tres meses vista del inicio del objetivo principal, el Dakar, ¿cuáles son las pruebas que le restan por disputar? 

Precisamente estos días hemos hablado con el preparador para bajar ocho o nueve días a Marruecos en las próximas semanas aprovechando que todavía hace calor. También irán los técnicos de las suspensiones para trabajar con ellos. Después en noviembre intentaremos bajar de nuevo a Marruecos.  El 22 de octubre probablemente participe en otra prueba de la Copa TT para seguir con el tema físico y después mucha preparación física para subir el nivel. 

Tocará pasar parte de la Navidad lejos de casa... 

Bueno, solamente unos días. El día uno salgo para Sudamérica y pero lo bueno es que vienen algunos familiares y amigos para pasar Reyes y ver la salida juntos. Llegaré el día dos, el tres,cuatro y cinco son las verificaciones y el seis, por fin, saldremos camino a la prólogo de la carrera.

Llama la atención que para este ambicioso proyecto cuenta con varios patrocinadores ourensanos, producto del cariño que siente la provincia por usted debido a su larga carrera de éxitos deportivos. ¿Qué supone para usted que se interesen de esta forma por su nuevo reto deportivo?

Es un verdadero halago para mí. Yo creo que sobre todo Coren ha apostado por mí. Desde el primer momento que contactamos con ellos nos han brindado su apoyo y confianza y la verdad es que estoy super contento. Estamos intentando rentabilizar al máximo su apuesta en todos los soportes que podemos para que la empresa esté en primera fila y también estoy muy agradecido a La Región y a Atlántico por su apoyo en la repercusión de nuestro proyecto. Ourense y Galicia en general siempre me han tratado muy bien en los rallys y también quiero aprovechar para darle las gracias al fisioterapeuta Casiano por todo el apoyo que me ha dado durante todo este tiempo tiempo.

Y para ello, en la parte logística y mecánica contará con el equipo X-Raid de Joan Fernández. ¿Cómo surge esta relación? 

Le conocí hace unos ocho o nueve años porque organizaba viajes de aventura a Marruecos. Desde el primer momento vi que tenían buenos medios y eran muy profesionales. Es más, en mi primera ruta con ellos el guía era Ramón Pellicer, que venía de hacer un buen puesto en aquella edición del Dakar y me quedé con un buen recuerdo de ellos. Años después cuando comencé a valorar opciones de preparador contacté con ellos y ha sido muy fácil. Me han aconsejado muy bien y creo que está siendo un éxito porque estoy aprendiendo un montón de cosas. También corren con pilotos de nivel como Jonathan Barragán y Gerard Farrés y bueno, creo que es un equipo de garantías.

Y utilizará la KTM 450 Rally, la moto carreras cliente de referencia. ¿Cómo está siendo la adaptación?

Es una moto interesante y muy fiable. Tiene muchas horas de trabajo. Se hizo exclusivamente para este tipo de pruebas y es la moto ideal para los equipos privados y espero que nos dé muchas satisfacciones, la primera poder acabar la carrera.

Esta será su primera participación en el Dakar, en lo que será un año de aprendizaje, ¿cuál es su objetivo? 

En la primera presencia en una carrera de este tipo el objetivo para cualquier deportista es terminar la carrera. Son dos semanas encima de una moto, en una competición dura y bonita a partes iguales. La lucha está en llegar cada día al siguiente campamento y completar las etapas a pesar de los problemas. Ahora mismo solamente pienso en llegar a la meta de Rosario, en Argentina el próximo día 20 de enero y después ya veremos como planificamos la siguiente temporada.