La Región

MONTERREI

Apatrigal envía a Patrimonio datos de 225 restos históricos

La asociación que defiende los bienes patrimoniales pide a la Xunta que los catalogue para protegerlos

Dos de los monumentos que han sido catalogados en la zona.
Dos de los monumentos que han sido catalogados en la zona.
Apatrigal envía a Patrimonio datos de 225 restos históricos

La Xunta de Galicia, y más en concreto, el departamento responsable de conocer y custodiar el patrimonio cultural de la comunidad, tiene conocimiento desde ayer de al menos 225 restos arqueológicos localizados por el historiador Bruno Rúa en la comarca de Monterrei. Así se desprende de la presentación de la solicitud de revisión enviada por la Asociación en Defensa del Patrominio Cultural Gallego (Apatrigal), que remitió a la Consellería de Cultura del gobierno autonómico una lista de bienes de la comarca del Alto Támega, carentes de la más mínima protección, con el propósito de que el mencionado organismo adopte las medidas oportunas que velen por su debida protección. El listado, que documenta incluso con sus coordenadas de posición cada uno de los hallazgos, incluye petroglifos, mámoas, una cista megalítica, varias aras y estelas romanas e incluso una torre medieval.

Según explican desde Apatrigal, "tanto por las papeletas histórico-arqueológicas de López Cuevillas, como por la obra de Xesús Taboada Chivite y Gerardo Dasairas, tenemos información de pocos bienes patrimoniales en la comarca del Alto Támega, por lo menos en lo que a la etapa prehistórica se refiere". El propio colectivo, sin embargo, hace mención expresa al antropólogo Bruno Rúa Martínez, quien recopiló durante años los restos de relevancia patrimonial que ahora la asociación en su defensa ha comunicado de manera fehaciente a la Consellería.

El amplio informe, perfectamente documentado incluso con imágenes de los bienes más destacables, incluye además la singular torre medieval de Medeiros, localizada en la zona "noble" de la localidad y que figura expresamente citada en un documento de herencias del siglo XVI, situada en una construcción que acabó siendo sustituida por unos garajes de cemento y bloques, según informan desde Apatrigal.