LIMPIEZA

El Concello de Verín retira de sus calles 600 contenedores

El plan previsto por el grupo de gobierno incluye la creación de cinco nuevos puntos limpios

El punto limpio de la Avenida de Portugal fue el último en ponerse en marcha.
El punto limpio de la Avenida de Portugal fue el último en ponerse en marcha.
El Concello de Verín retira de sus calles 600 contenedores

Cuando concluya el año, en pocos días, más de 400 contenedores habrán desaparecido de las calles verinenses fruto de la política del grupo de gobierno de implantar puntos limpios por todo el casco urbano. El último en sumarse ha sido el que ayer quedaba dispuesto al público en la avenida de Portugal, enfrente de la entrada al instituto de bachillerato Xesús Taboada Chivite. Antes, se habían puesto en funcionamiento siete más, en la plaza y calle Alameda; en la calle Lisa, calle de la Cruz, Deputación, Noria y Hospital.

No serán los últimos. El plan del Ejecutivo local prevé poner en marcha cinco nuevos más, que ubicará aprovechando gran parte de las superficies que en estos momentos proporcionan los estacionamientos disuasorios puestos en marcha en la villa. Así, el último de ellos, el número 8, dará la posibilidad de colocar un punto limpio con acceso desde Luis Espada -en las inmediaciones del conocido restaurante Zapatillas- y otro en la calle Elle, con la que también comunica ese terreno habilitado para aparcamiento libre.

En la Rúa dos Castros, en su confluencia con Luis Espada, se situará otro de ellos. Los dos restantes se ubicarán en la carretera de Vilela, después de que concluya la reforma que está teniendo lugar, y en la avenida de Castilla, en el primero de sus tramos y más alejado del centro del casco urbano, para dar cobertura al barrio de San Roque y a los primeros inmuebles de la villa desde Cruz Roja.

ASPECTO ESTÉTICO

Fue una de las razones fundamentales esgrimidas por el grupo de gobierno para poner en marcha este plan de creación de puntos limpios. "Creo que una villa que quiera atraer a visitantes no podía ofrecer calles llenas de contenedores, que además ofrecían un aspecto sucio debido a los vertidos de los residuos sólidos y también líquidos, como podían ser los de aceite", explica Gerardo Seoane, el alcalde.

La medida reduce también, por la concentración de recipientes, "el número de paradas que deben realizar los equipos de recogida de basuras, lo que también redunda en una menor contaminación acústica", dice Seoane Fidalgo.

Cuando concluya el proceso, habrán sido 600 los contenedores que habrán desaparecido de las calles de Verín, en una villa en la que se han gestionado, según los datos facilitados por la empresa concesionaria, alrededor de 5.000 toneladas de basura en los últimos doce meses.