La Región

CRÓNICA

"Pasei moito medo, hai que velo para crelo"

Los vecinos de Monterrei no recuerdan una tromba de agua y granizo de esta magnitud

Un contenedor arrastrado en medio de los escombros en el centro de Infesta (MARTIÑO PINAL).
Un contenedor arrastrado en medio de los escombros en el centro de Infesta (MARTIÑO PINAL).
"Pasei moito medo, hai que velo para crelo"

"As pedras de granizo saltaban de uns tellados os outros. Non recordo unha tormenta como esta. Se as rúas non están pavimentadas, a auga levanta a terra e arrastra as casas". Así resumía la vecina de Infesta Remedios Matías lo vivido en la tarde del lunes en el pueblo: "Vivo soa -añadía ayer- e, por cima, manqueime nun pe. Pasei moito medo".

Su convecina Rosa Dameá Salgado retiraba en la mañana de ayer el lodo de la entrada de su vivienda.  "Menos mal que na vivienda non  entrou auga, pero teño asolagadas duas bodegas, están cheas de barro. Pasei moito medo, porque o  que pasou hai que velo para crelo. Eu temía que a auga me levase os porcos que teño no cortello, que morreran os animais, pero non lles pasou nada", relata.

"Ninguén se imaxina o que eiquí caíu; as rúas parecían ríos de lodo e pedras que arrastraban todo o que encontraban"

Los vecinos de Infesta realizan la limpieza de forma conjunta, ayudándose unos a otros. A Avelino Blanco le sacaron el tractor del curso del río Rubín. "Estaba aparcado xunto a casa e a auga levouno", lamenta el afectado, recordando que tiene varios inmuebles completamente llenos de lodo. "Non se imaxinan o que eiquí caiu; as rúas parecían ríos de pedras, auga e lodo. O tractor téñolle que cambiar  todas a pezas", lamenta.

A escasa distancia reside Tania González, que ayer no podía mover su coche, por un lado a causa del lodo acumulado en la calle, y, por otro, al ser golpeado por las piedras en el motor y perder aceite y combustible. A esta vecina la ayudaba su suegro, que se desplazó a Infesta desde la localidad portuguesa de Chaves. "Vivo en Portugal, pero mi hijo está trabajando y me avisó para que ayudara a su mujer, mi nuera. La calle está  intransitable y la casa inundada. No sé que pasó, pero no se cree que esto lo haga una tormenta", afirmaba el ciudadano luso.

El presidente de los comuneros, Manuel Rivero, intentaba fiscalizar los trabajos de limpieza en el pueblo. "Nestre tramo do río habilitamos una zona de descanso, tiña infraestructura para facer barbacoas e desapareceu todo", explicaba.

En el pueblo limítrofe de Guimarei, la riada arrastró a un vecino, que resultó herido de consideración y está hospitalizado. "Oímos 'auxilio, auxilio!', e cando miramos vímolo agarrado a unhas árbores. Non sei como non o levou a auga", apunta un testigo.