O Carballiño

El mejor cóctel del mundo: ¿una receta del monte ourensano?

O Carballiño

HOSTELERÍA

El mejor cóctel del mundo: ¿una receta del monte ourensano?

El cóctel "Small hanging forest" del barista carballinés Guillermo González.
photo_cameraEl cóctel "Small hanging forest" del barista carballinés Guillermo González.

El carballiñés Guillermo González encontró la inspiración durante sus paseos al bosque con un biólogo ourensano. Probando plantas, llegó al ingrediente estrella de su combinado "de premio", finalista en el concurso de coctelería más importante del mundo

Detrás de una barra, con unos cubitos de hielo, varias bebidas y meneos artísticos a la coctelera. Esa es la imagen (y el trabajo) del carballiñés Guillermo González Gómez. Este barista tiene una amplia trayectoria en concursos, preparando los mejores combinados. Este año puede quitarse la espinita clavada en el concurso de cocteleros más importantes del mundo y con una idea salida de los montes ourensanos.

Es la segunda vez que se clasifica entre los 10 finalistas de la World Class Competition. El año pasado no pudo ser, pero en junio de 2017 podría coronarse como uno de los bartenders más prestigiosos del mundo. "No me esperaba llegar a la final, llegar al top ten ya es la repera", dice con las expectativas sin fijar de cara a la final.

"Small hanging forest"-pequeño bosque colgante- es el nombre del combinado estrella, una historia de amor con el bosque carballiñés, en el que encontró el ingrediente clave de la receta.  "Para guiarme en los ingredientes me ayudé de un biólogo y naturalista local, que me llevó a dar paseos por el bosque, donde descubrí una planta con un montón de propiedades y un sabor muy peculiar en su tallo", explica este joven.

La planta de la que habla es la vinagreta común, inconfundible por sus flores amarillas. Según los expertos, tiene propiedades beneficiosas para el estómago. "Fui probando todas las plantas que recomendaba el naturalista hasta que llegamos a esa", cuenta el barista ourensano.

Desde la barra del Moon93, que regenta desde hace cinco años en la villa del Arenteiro, espera el momento de "estrujarse el coco", mientras sirve a los clientes habituales. Aún no ha recibido las pruebas de la World Class Competition, pero las ideas siempre están en mente: "Depende de los requisitos que pongan este año, porque son pruebas muy cerradas, pero siempre es positivo porque te exige y te permite mejorar en la coctelería".