O Carballiño

Cumpleaños especial en A Pena

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Cumpleaños especial en A Pena

Aitana Manzano durante la fiesta de cumpleaños. (FOTO: MIGUEL ÁNGEL)
photo_cameraAitana Manzano durante la fiesta de cumpleaños. (FOTO: MIGUEL ÁNGEL)
Aitana Manzano celebró su sexto aniversario con su gran familia en el poblado gitano y también recibió las felicitaciones del Concello de Carballiño, que pone fin el domingo a esta iniciativa solidaria tras visitar a más de 200 niños durante la pandemia

Aitana Manzano Fernández cumplió ayer jueves seis años y lo celebró a lo grande con su familia y amigos en el poblado gitano de A Pena, en Carballiño. La pequeña sabía que recibiría una felicitación muy especial por parte del Concello de Carballiño, porque después de celebrar los aniversarios de más de 200 niños desde que las autoridades municipales pusieron en marcha esta iniciativa el pasado 1 de abril para animar a los chavales durante el confinamiento obligado por el covid-19, ya es un secreto a voces y cada cumpleañero espera la llegada del DJ Dibu para animar su fiesta.

Aitana es uno de los nueve niños de este poblado en el que residen seis familias, cuyos padres mayoritariamente se dedican a la compra y venta de chatarra y las madres en todos los casos son amas de casa. El padre de Aitana, Andrés Manzano, es una excepción ya que forma parte de una de las brigadas del Concello de Carballiño.

"El confinamiento ha sido distinto para los niños del poblado. Es más difícil en un piso. Aquí lo llevamos todos juntos y los niños juegan al aire libre, aunque sin salir del recinto. Aquí no lo han notado tanto", puntualizaba la madre, Ángeles Fernández.

Baile y aplausos

Los pequeños bailaban y aplaudían divertidos con la música de cumpleaños y las ocurrencias del animador Dibu, entre globos, fotos y el reparto de regalos para Aitana.

"Queremos vivir aquí, que somos felices", gritaban los pequeños al unísono. Sin embargo, algo está cambiando en la visión que tienen de la vida, porque cada uno de ellos ya sueña con un futuro mejor, en el que Aitana quiere ser enfermera; Ángel, policía; Iván, bombero, y Yamira desea ser veterinaria. Todos ellos están escolarizados y, según dicen, están deseando volver al colegio y ver a sus compañeros.

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Aitana tiene dos hermanas, Yaita, que quiere estudiar para ser profesora, y Paola, que a sus 18 años, es uno de los pocos jóvenes gitanos que permanece soltera y con muchas ganas de seguir estudiando porque "quiere hacer informática, no quiere casarse", explica su madre, Ángeles Fernández.

"Deseamos un futuro mejor para ellos, que sean independientes", apuntaba una de las mujeres del poblado. Aunque se muestran muy orgullosos de sus tradiciones y costumbres, también defienden la educación y formación de sus hijos. "Los estudios sí, pero las tradiciones no se cambian", insistía otra mujer.

El cambio de mentalidad se percibe. No hace tanto que los jóvenes se casaban todos ellos con 15 o 16 años y a los 13 abandonaban el colegio, "ahora pueden seguir estudiando hasta cuando quieran", señalaba Ángeles Fernández. El estado de alarma también afectó a la compra y venta de chatarra y, salvo por las ayudas oficiales que reciben, con lo que más cuentan estas familias es con Cruz Roja y Cáritas. "No nos falta de nada. Ellos se encargan de todo", indicaban. Para asistir a este poblado y a otras muchas familias atrapadas en esta grave crisis, el Concello de Carballiño incrementó las partidas presupuestarias para emergencia social, de las que reciben una parte ambas organizaciones con el fin de suministrar alimentos y otros artículos de primera necesidad. 

Chabolas

El poblado se encuentra ubicado en el monte de A Pena próximo al centro de salud. Hace más de diez años que el concello decidió derribar las viejas chabolas de madera, que se caían cada vez que había un temporal, y las sustituyó por casitas construidas con bloques. Por aquel entonces, el concejal Edelmiro Mateo, fallecido a consecuencia de un incendio que se produjo en las galerías Magariños en noviembre de 2011, fue uno de los principales impulsores del proyecto, salvando todo tipo de obstáculos para dar a estas familias unas viviendas más dignas. No hubo oposición y todas las formaciones políticas remaron en la misma dirección para acabar con la situación insalubre e insegura de los habitantes del poblado.

"No vivimos en chabolas de madera, son casitas de bloques, que tienen cocina, sala-comedor, baño y dos habitaciones", puntualizaba una joven, aunque ella misma reconocía que, como a muchos de ellos, les gustaría vivir en otro lugar.

"Cuando los niños sean mayores me gustaría trabajar", indicaba la madre de Aitana, y añadía que "a todos nos gustaría ir para una casa pero con el sueldo de mi marido no podemos, sólo nos da para comer, No podríamos pagar un alquiler o una hipoteca", matizaba.

Solidaridad

El teniente alcalde, Manuel Dacal, participó en la felicitación del cumpleaños de Aitana. De hecho, asistió a los más de 200 aniversarios que celebró el concello en tiempos de pandemia. "Hoxe temos cinco e aínda nos quedan sobre 12 ata o próximo domingo en que rematamos", explica.

Con esta iniciativa han hecho felices a muchos niños, sobre todo, durante los momentos más difíciles de la reclusión. 

Para ello, el Concello de Carballiño ha contado con la colaboración gratuita y desinteresada del DJ Dibu, al que conocen bien los niños carballiñeses por amenizar numerosas fiestas infantiles; también con la empresa Inforsonic, que se encargó del sonido; y con la periodista Maiti Rodríguez, que aportó una grabación de voz animando a los niños a disfrutar de la fiesta.

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